El emblemático Edificio de Colores de Ceuta podría convertirse en un problema para los viandantes. Al menos, así lo confirma un experto. Sus lamas corren el riesgo de caer, un hecho que quedó más que comprobado en el informe arquitectónico elaborado en junio de 2024.
La última noticia al respecto llegó a los medios locales en diciembre de ese año. Desde la comunidad de vecinos anunciaron que en un plazo de tres meses se reunirían para decidir el destino de la fachada. Sin embargo, a fecha de agosto no se sabe a ciencia cierta en qué va a quedar el asunto ni en qué concluyó el encuentro. Lo que sí se hizo fue una revisión para restaurar algunas de ellas.
Fuentes consultadas por este periódico indican que, lo que sí se tiene en conocimiento, es que aún no se ha solucionado de forma definitiva la amenaza de despedimiento. “Ahí está el estudio de la profesional independiente. Hace 14 meses salió y señaló que hay muchas a punto de caer en la vía pública y que otras tantas no deben manipularse”, comentan.
Notificación
Antes de que se redactara este análisis, se notificó a la Ciudad la situación. El Gobierno local solo puede actuar si el grupo de residentes del portal número 36 de la Calle Real presenta un análisis. Al no ser un edificio de carácter público, requiere de este procedimiento para tomar cartas en el asunto.
Lo que más preocupación genera en torno a esta cuestión es un posible accidente que afecte a los transeúntes que a diario pasan por la zona céntrica. A esta incertidumbre se suma el hecho de que, en este informe, “quedó por determinar el 40%”, según manifiestan. No se puede determinar con exactitud si la cifra de lamas perjudicadas es mayor. “¿Es necesario esperar a que ocurra una tragedia para que se haga algo?”, se preguntan.
A pesar de que podría pensarse que el culpable fue el incendio, en realidad, los documentos consultados por este periódico arrojan que la raíz se halla en una corrosión de los metales.
La raíz del deterioro
Los elementos alterados son tornillos de fijación, piezas de unión, manivelas y cerrojos. La oxidación se debe a las condiciones atmosféricas de la ciudad, que está expuesta a notables niveles de humedad.
El deterioro lleva incluso a aconsejar que muchas no sean manipuladas para su apertura y cierre con el fin de frenar cualquier incidente “hasta que se ejecute la reparación o sustitución”.
No fue la única patología “grave” detectada. Una parte de la treintena de paneles se balancean u oscilan y, en algunos casos, dilataciones térmicas “que impiden el normal funcionamiento”. Los desperfectos más livianos se localizaron en las plantas del ático, donde se observaron cambios de coloración. El reemplazo de las estructuras móviles perjudicadas implica una inversión de 8.209 euros.
Reparación previa
De hecho, según la información trasladada, se tiene constancia de que años atrás los vecinos reclamaron la reparación de las mismas por su mal estado. Al descartarse como origen del problema el siniestro del 14 de julio, la dirección facultativa de las obras de rehabilitación aclara que esto “queda fuera” de su encargo profesional.
La zona visible sin revestimiento corresponde al desmontaje que se llevó a cabo para eliminar las piezas que sufrieron las consecuencias del fuego que se abrió paso en el edificio.
Esta actuación supuso la retirada de un 23% total de la cubierta del bloque de pisos. La eliminación de las unidades señaladas en el informe alzaría el porcentaje a un 28%. Es preciso quitarlas, pero, también introducir un sistema provisional de protección para evitar estragos térmicos en las viviendas.







36 balas metidas en un armar inestable que no tiene horario ni día marcado para disparar. No hay ni un puñetero cartel que indique el peligro de desprendimiento de las lamas. Ya podían obligar a los dueños a poner una red que proteja a los viandantes.
Pandilla de sinvergüenzas.
Ahora hay un ingeniero responsable recién nombrado por la Ciudad, este señor es un profesional que deberá analizar la situación y actuar, todos los informes están en la consejería de Fomento, lo que no es de recibo es que hay un informe técnico hace 14 meses en Fomento emitido por un arquitecto superior y solicitado por la misma consejería diciendo que hay muchas lamas a punto de desprenderse la vía pública y aún no se haya hecho nada. Alguien se acuerda de lo que pasó en el edificio colindante, el edificio Florencia?? Fomento estaba al tanto de la inestabilidad de las piedras de la fachada y no actuó, una madrugada del 6 de enero, horas después de la cabalgata de los Reyes Magos cayó una piedras de la fachada de 50 kilos de un sexto piso, pudiendo haber ocasionado una desgracia de haber caído tan solo unas horas antes, fue entonces cuando Fomento actúo, va a ser el mismo caso en el edificio de Colores??
Pues nada, a esperar que se nos caiga encima los que pasamos a diario por allí.
Al parecer, así es.