Casi seis meses después del terrible incendio que arrasó el Monte de la Tortuga, ya se han puesto en marcha las actuaciones preventivas ante un nuevo fuego. Si bien hace un tiempo comenzaron las tareas de limpieza de la zona calcinada, aún se aprecia la existencia de restos de árboles quemados por retirar. Mientras se termina de ejecutar esta labor, a partir de esta semana dará comienzo una nueva actuación: el desbroce de matorrales para establecer un perímetro de seguridad.
Los trabajos, que se acometerán en la zona del polvorín, serán ejecutados por la UME en colaboración con una empresa elegida por el Ministerio de Defensa. Las tareas también cuentan con la colaboración de personal de Obimasa, quienes asesorarán en las labores de limpieza. “Será un desbroce selectivo que comprende la carretera, mientras que a ambos lados se conservan especies de alto valor ecológico como madroños o coscojas”, apunta uno de los biólogos de la entidad.
Aunque en un principio sería necesario terminar de retirar los restos calcinados que aún permanecen en la zona, como es el caso de los restos de árboles que ya no rebrotarán, parece ser que se ha optado por iniciar el perímetro de cara a preparar la zona en aras de evitar otro desastre ecológico como el ocurrido el pasado 5 de octubre. En el proyecto también se incluye la limpieza de las pistas de acceso de vehículos que permitan el paso de los servicios de emergencia en caso de ser necesario.
Obimasa, por su parte, continúa las tareas de saneamiento de esta zona incluida en la Red Natura 2000. Entre éstas se encuentran la reducción del sotobosque a la mínima altura y las podas basales, cuyo objetivo es impedir que, en caso de incendio, el fuego alcance la copa de los árboles.






