Al quedarse sin comida y no poder pagar la fianza para el embargo, vuelve a su país La tripulación del buque ‘Orobica’, con bandera de Malta, se marchó el pasado fin de semana a Ucrania, su país de origen, al entender que en Ceuta poco podía hacer para luchar por recibir los salarios que el armador le adeuda.
Antes de marcharse, los tripulantes presentaron en el Juzgado de Instrucción número 5 de Ceuta el desestimiento de la demanda de embargo que había solicitado debido a que el juez pidió una fianza de 44.952,52 euros, el 20 por ciento de lo reclamado por los trabajadores a la armadora del buque, la empresa mercantil de Malta ‘Treshipping Company Limited’. Los trabajadores no tenían dinero para hacer frente a esta fianza ya que “no tenían ni para comer”, explicó en declaraciones a este medio el inspector de la ‘International Transport Workers Federation’ (ITF) José Manuel Ortega.
Los tripulantes se marcharon de la ciudad autónoma gracias a la ayuda que les brindó la ONG ucraniana ASOL, que aportó los billetes para su repatriación. Los marineros se marcharon “desmoralizados por no poder garantizar el cobro de sus salarios en un futuro. Han quedado sin posibilidad de defenderse”, añadió Ortega.
El dinero que la armadora debe a los tripulantes alcanza los 289.962,26 dólares, un total de 224.776 euros, correspondiente a los salarios pendientes de abono del 1 de julio hasta el 15 de diciembre.
Tras la marcha de estos marineros –algo que se tenía que producir de un momento a otro ya que se habían quedado sin víveres–, el buque ha quedado solo y cerrado, por lo que éstos corren el riesgo de que llegue una nueva tripulación y se lleve el buque a otro puerto, perdiendo entonces la posibilidad de tomar alguna medida legal en un juzgado de Ceuta, ya que sólo podrían plantear una demanda en el puerto al que llegue. “Tendrían que estar persiguiendo el barco de un puerto a otro”, añadió Ortega. No obstante, antes de sacar el barco de Ceuta, el armador tendría que hacer frente a la deuda que ha contraído con la Autoridad Portuaria por los días que ha estado en el puerto ceutí y subsanar las deficiencias técnicas por las que está retenido.
La única manera de recuperar sus salarios sería a través del embargo del barco, el único bien que se le puede retener al armador. La otra vía sería a través del registro de buques de Malta para reclamar sus cantidades, pero esta vía es más complicada. Desde ITF se está buscando la fórmula para intentar defender los derechos de estos trabajadores.
En cuanto al otro barco que se encuentra en el Muelle de España, el carguero ‘Chariot’, el operador ha comunicado que no logra contactar con el propietario del buque. Los seis tripulantes siguen a bordo de este barco y estudian emprender acciones legales al no ver la solución cerca. Desde ITF temen que si solicitan el embargo del buque se les pida una finanza del 20 por ciento del dinero que le deben.






