Kalem Mastansar es un pakistaní residente en la ciudad autónoma que sigue muy de cerca lo que sucede en su país de origen.
Las terribles inundaciones que están asolando buena parte de Pakistán han provocado la migración de más de 20 millones de personas y la muerte de aproximadamente 140.000. Unas cifras tristes y alarmantes que reflejan el nivel de una tragedia humana prácticamente sin precedentes y que además puede empeorar durante los próximas semanas, dado que las previsiones de fuertes lluvias para el mes de septiembre son muy altas en la región afectada.
Desde Ceuta la comunidad de pakistaníes sigue muy de cerca la actualidad del país asiático, del que provienen muchos. Uno de ellos es Kalem Mastansar, que procede de la ciudad de Salikot en la región de Gujranwal. Kalem llegó a Ceuta en 2005 después de pasar por países como Libia, Inglaterra y Suiza tras salir de Pakistán en 1981. Él vino desde Valencia para participar en la construcción del Hospital Universitario y ahora trabaja en el museo de la Catedral. Las inundaciones de su país le han conmocionado y, aunque no tiene familiares en las regiones afectadas, asegura que “conozco a muchos amigos que lo han perdido todo. Desde sus casas hasta su ropa, su trabajo y su forma de vida. Ahora están en la calle”. Diariamente pone la televisión para seguir de cerca lo que está ocurriendo y lamenta que “todo esto está afectando a casi un tercio del país”.
Kalem se emociona al observar una serie de fotografías de la tragedia que han sido publicadas en los medios nacionales durante los últimos días. “Gracias a Dios mi familia está bien porque vive en unas zonas que no están inundadas”, alcanza a decir con la mirada fija en las fotos. Justo entonces levanta los ojos, aparta las imágenes y explica con firmeza que “quiero hablar con la gente y con el padre Curro (el vicario) para recoger algo de dinero que podíamos enviar a Pakistán para ayudar a todo el mundo, tanto a mis amigos como al resto de los pakistaníes”. Lo dice convencido de que el pequeño grano de arena de los ceutíes puede suponer un importante alivio para sus compatriotas en apuros.
La situación en el país no suele ser muy buena, según cuenta el propio Kalem. “Aquello es mucho más caro que Europa por culpa de la crisis. Hay gente que lleva más de dos años sin probar la carne y otros en peores condiciones”, cuenta. El sueldo medio de un trabajador en Pakistán apenas alcanza los 90 euros al mes. “Hay mucha diferencia entre los ricos y los pobres. Además, los ricos son los que lo controlan todo, así que los pobres siempre son los perjudicados”, añade. Kalem explica que en su ciudad se fabrica material deportivo (Nike, Adidas...), médico y artesanía con piel. “Tenemos prohibido comprar cosas de esas marcas. Si te pillan te pueden meter diez años en la cárcel”, dice serio. Buscando similitudes con Ceuta, la única que encuentra es que “Pakistán es un buen país si tienes dinero, pero si no lo tienes lo vas a pasar muy mal. Aquí ocurre algo parecido”, dice. A pesar de todo asegura estar muy bien en Ceuta y se muestra agradecido por todo lo que vivir en España le ha permitido hacer. Recientemente pudo traerse a sus tres hijos y a su esposa de Pakistán.
‘Esta noche la libertad’, Pakistán
El libro ‘Esta noche la libertad’, de Lapierre y Collins, describe la caída del imperio británico en la India en 1947 y el nacimiento de la India y Pakistán como países independientes. Todo ello lo hace siguiendo las actuaciones de Lord Mountbatten (último Virrey de la India) y Mahatma Gandhi, concluyendo el libro con el asesinato de éste último. El libro muestra de forma muy comprensible el proceso de migración que se produjo y las motivaciones del mismo. Como consecuencia de estos movimientos demográficos, muchas de estas personas acabaron en el protectorado español y en Ceuta, formando la comunidad hindú.






