El Ceuta sabe que, pase lo que pase con su futuro en la categoría, debe hacerse a la idea de perder a un puntal de la talla de Guzmán. El extremeño ha sido el futbolista más importante del equipo en una temporada para el olvido en el cómputo colectivo. Pero no lo será para él. Sus quince goles deben suponer un pasaporte casi seguro hacia un club con mayores pretensiones en la categoría, o incluso hacia un regreso a la Liga Adelante que premiaría los méritos de un jugador con demasiado nivel cualitativo en el bagaje global de esta Segunda División B.
A sus 27 años, Guzmán sabe que su paso por el Ceuta ha contribuido a crecer como jugador pese a que las intenciones a nivel de objetivos nunca hayan sido cubiertas de forma positiva.
Y el mercado se abrirá con su presencia en lo más alto de las pretensiones de equipos con claras aspiraciones a mejorar su ataque. Sus goles y su capacidad de desborde desde el carril derecho son una garantía de acierto por parte de cualquier equipo, aunque el Ceuta no se rendirá en su afán por perderlo.
El propio futbolista se muestra claro al valorar la situación sufrida durante la presente temporada en el club caballa y su disposición a seguir peleando por salir de esta batalla: “La temporada quedó marcada por lo económico, podríamos haber hecho mucho más si no hubiese aparecido esta mala situación. Es verdad que el equipo no estaba en la zona más alta tras las primeras jornadas, pero siempre daba la cara en los partidos y merecíamos mucho más en alguno de ellos. Eso también marcó la campaña, el sentir que se hacía mucho sobre el campo sin recibir premio. Luego ya aparecieron otros problemas y las necesidades obligaron a que el equipo no estuviera al cien por cien en su rendimiento”.
A nivel personal, no duda que su capacidad de sacrificio siempre estuvo ahí. Lideró a los suyos con actuaciones que dieron los tres puntos en más de un encuentro, salvando los muebles de una situación que podría haber sido mucho peor: “Estoy contento con mi labor personal dentro del equipo esta temporada. Me salieron bien las cosas, aunque todo ese trabajo quedó en nada por otras circunstancias”.
El ex del Córdoba es consciente de que su futuro debe esperar ante la difícil situación del club, que debe encontrar su propio destino antes de que sus futbolistas puedan tomar algún camino en sus sendas del porvenir.
No hay mucho más que hacer en la realidad inminente: “Las expectativas siguen abiertas. Debemos esperar para ver si el equipo sale o no para delante”.
Guzmán habla con claridad sobre todas las circunstancias acaecidas en los últimos meses: “Hay que solucionar esto lo antes posible. Llevamos mucho tiempo sin cobrar y la situación nunca dejó de ser límite. Siempre lo fue. Ya habrá tiempo para pensar en la próxima temporada”. Él, al menos, tiene la garantía de su trabajo para soñar con un futuro mejor.






