Numerosos ciudadanos estuverion durante una hora inmovilizados en el cruce entre la Almadraba y la subida al Hospital Universitario, debido al caos provocado por el atasco.
El caos en la N-352 se ha convertido ya en una sucesión diaria de atascos donde los ciudadanos se desesperan, pero, de verdad, las autoridades no toman medidas adecuadas para intentar encontrar soluciones. Por no intentarlo, ni siquiera se reúnen para, entre todas las partes que tienen responsabilidades en los hechos, dar una respuesta a la ciudadanía. Porque no solamente hablamos de esas colas interminables que provocan retenciones para la entrada en el vecino país y que, realmente, colapsan como mínimo desde el mismo paso fronterizo del Tarajal hasta el cruce de la Almadraba. En otras ocasiones, esas retenciones llegan hasta Juan XXIII. Con ese sufrimiento ya cuentan quienes intentan llegar a la frontera para entrar en Marruecos. Pero el problema, como lo hemos dicho en multitud de ocasiones, tiene también otros sufridos y pacientes ciudadanos que sufren estos daños colaterales.
Quienes bajan desde el Hospital Universitario e intentan dirigirse bien hacia Príncipe Felipe o hacia el centro se pueden encontrar, como les sucedió ayer a decenas de conductores y ocupantes de los servicios públicos de autobuses y taxis, que es absolutamente imposible. Llegaron a estar más de una hora atrapados en esta ratonera. Además, como nos han contado algunos de los pacientes ciudadanos que debieron soportar la espera, sin que la Policía Local ni la Guardia Civil hicieran acto de presencia. Además no existe ni siquiere la presencia, en horas punta, de patrullas, bien de la Guardia Civil o de la Policía Local para intentar poner orden y al menos despejar la bajada de los vehículos que provienen del Hospital o de la barriada Príncipe Alfonso.






