La Comisión de Patrimonio Histórico aprobó ayer la restauración y adecuación a la visita pública de la cubierta de las Murallas Reales y de los vestigios arqueológicos en el ámbito de la Puerta Califal.
Se trata de la puesta en valor del citado ámbito haciéndola accesible a través de la cubierta con el objetivo de permitir la visita pública. Desde el año 2002, en el que fue descubierta la Puerta Califal, se han desarrollado cuatro campañas distintas de excavación arqueológica (2003, 2005, 2008 y 2009) que han puesto al descubierto una secuencia desde la época flavia, siglo I, hasta nuestros días, pasando por la ocupación romana y tardo-antigua, vinculada a la producción de salsa de pescado, y posteriormente transformado en elemento defensivo y convertido en fortaleza por Abderraman III. Posteriormente, sufrió diversas remodelaciones en la época medieval hasta la construcción tras la conquista por los portugueses (siglo XVI) de las Murallas Reales.
Así, además de la propia Puerta Califal, de una altura de casi siete metros, podrán contemplarse elementos de época romana como un horno para fabricación de ánforas y estructuras vinculadas a la factoría de salazones, de cuyo estudio arqueológico han podido desvelarse la tipología de éstos así como técnicas utilizadas.
Además, el estudio de los restos de época moderna han permitido conocer el proceso de construcción de las Murallas renacentistas o, lo que es lo mismo, la transformación de una fortificación medieval en moderna.
La aprobación del proyecto es el paso previo a su presentación del mismo para concurrir a la cofinanciación de los trabajos con cargos a los fondos del 1% cultural. Junto a esto, se ha dado cuenta del trabajo de reorganización de los Bienes de Interés Cultural (BIC) de la Ciudad de Ceuta encargado por la Consejería de Educación, Cultura y Mujer. Mediante este documento se definen tanto los propios bienes como su entorno de protección y se salvan algunos casos de inconcrección detectados, del mismo modo que se reunifican diversos elementos dispersos dentro de los llamados Conjuntos Monumentales. En definitiva, el documento propuesto pretende ser un instrumento unitario que otorgue mayor seguridad jurídica.
Con su aplicación, de los 97 bienes declarados de interés cultural hasta ahora se proponen 23, todo ello sin eliminar ninguno, salvo duplicidad.






