Todos los agentes de la Policía del Puerto que estaban en la mañana de ayer de servicio tuvieron que acudir de urgencia a la explanada nueva de Poniente para contener el intento de entrada de una treintena de inmigrantes en el barco ‘Benzú’, uno de los que mayor presión soporta.
El suceso se produjo en torno a las 13.00 horas, cuando los inmigrantes, todos residentes del CETI y en su amplia mayoría argelinos, quisieron llegar a la carrera hasta el punto de atraque del barco, con la idea de colarse en su interior. Algo que se produce de forma rutinaria pero que ayer contó con un agravante: el grupo era más numeroso y además sus integrantes no dudaron en intentar cruzar como fuera, por lo que tuvieron que ser rechazados por los agentes de la Policía del Puerto. El intento de entrada se llevó a cabo por la zona en la que la Autoridad Portuaria ha levantado un nuevo puesto de vigilancia, que permanece bajo el control de un único agente. Este fue el que ayer se topó, él solo, con la presión de inmigrantes por lo que todos los demás compañeros que estaban operativos tuvieron que acudir urgentemente en su apoyo. La torre está ubicada al filo de las escolleras, al lado de un muro que divide la explanada, con lo que se pretende impedir que los inmigrantes pasen a las escolleras fácilmente y de ahí vayan directamente al punto en donde se encuentra el atraque del ‘Benzú’. En este buque es en donde se cargan los vehículos con residuos, los que están precisamente en el punto de mira de los inmigrantes ya que su escondite es más factible. Las medidas articuladas para hacer frente a la presión migratoria chocan con la falta de medios de que disponen los agentes de la Policía portuaria quienes, en situaciones como las de ayer, se encuentran ‘vendidos’ para contener una problemática de gran calado en el ámbito de la seguridad. En anteriores reportajes publicados por este periódico se ha mostrado la presión que existe en la zona, las quejas continuadas de los transportistas, el miedo que incluso hay para llevar a cabo el embarque así como el riesgo al que se enfrentan los propios inmigrantes que buscan a la desesperada la huida para entrar de cualquier forma en el buque. Los agentes del Puerto realizan labores de contención pero no se les dota ni de medios ni de protectores.






