El presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, así lo afirma y destaca la dificultad de poder atajar la propaganda yihadista.
El presidente de la Audiencia Nacional (AN), José Ramón Navarro Miranda, ofreció ayer una ponencia en el acto inaugural del encuentro de jóvenes abogados que se celebra este fin de semana en Ceuta. Bajo el título ‘Internet como herramienta para la comisión de delitos’ Navarro esbozó los tipos de acciones delictivas que penan nuestras leyes, si bien su intervención se dedicó en gran parte a analizar el fenómeno del terrorismo yihadista y qué mecanismos y medios tiene la justicia española para combatirlo. “La lucha contra el terrorismo por Internet es fundamental porque Internet es el mejor vehículo para el triunfo de estas organizaciones terroristas”, afirmó durante su conferencia celebrada en el salón de actos del Ayuntamiento, si bien reconoció las dificultades con las que jueces instructores y fiscales se encuentran en esa lucha, teniendo en cuenta la dimensión global de un medio como Internet.
Navarro aseguró que actualmente hay más de 30.000 páginas web “en funcionamiento” con contenido yihadista y el porcentaje de las mismas que las autoridades judiciales consigue cerrar es muy pequeño. He aquí la primera dificultad. ¿Cómo cerrar una página web que está alojada en otro país? En este sentido, el presidente de la Audiencia Nacional fue rotundo: “Las comisiones rogatorias en España son un desastre”.
A pesar de esta dificultad, que no excluye a otras que se presentan, Navarro destacó que el personal que trabaja en la Audiencia Nacional en materia antiterrorista y en lo relacionado con delitos informáticos está “muy especializado”, si bien se necesita más plantilla para agilizar las investigaciones.
No todo son piedras en el camino para luchar contra el terrorismo yihadista en España. De hecho, las últimas reformas legislativas han dado un impulso a esa lucha poniendo las barreras legales a disposición de los jueces y fiscales para la consecución de estos objetivos.
El ejemplo con ETA
Así, Navarro aseguró que la lucha contra el terrorismo yihadista se hará “en estricto cumplimiento de la ley” de la misma forma que se ha hecho en España contra la organización terrorista ETA. El presidente de la Audiencia Nacional aseguró que ETA en la actualidad día está prácticamente desaparecida. “Está muy debilitada y hoy únicamente preocupa la desaparición definitiva”, dijo.
El presidente de la Audiencia Nacional destacó que una de las formas más peligrosas de la difusión del terrorismo yihadista es el adoctrinamiento pasivo, ya recogido en nuestro código penal. Antes, el terrorismo etarra hacía propaganda a través de “la acción”. Ahora el terrorismo yihadista difunde su ideario a través de Internet y es la persona, de forma individual, la que se adoctrina e instruye. Por ello, el Código Penal pone “barreras” y pena ese adoctrinamiento pasivo, ciertamente, bajo algunos requisitos. Por ejemplo, que la persona acceda a páginas web de contenido yihadista “con cierta habitualidad” y que la finalidad sea la integración en una organización terrorista, explicó Navarro. Pero, además, la responsabilidad penal también se extiende a los que difundan mensajes de enaltecimiento del terrorismo y los que supongan una humillación para las víctimas.
Niño sirio fallecido en la playa
Internet es un medio internacional, globalizador, vivo que se reinventa día a día. Es por ello que el presidente de la Audiencia Nacional alertó de un nuevo uso de la red de redes. Navarro aseguró que DAESH está utilizando las imágenes del niño sirio fallecido en la playa, que dieron la vuelta al mundo, como ejemplo del éxodo masivo de la guerra de Siria, a modo de advertencia. “Ahora se usa como advertencia para todos aquellos que quieran salir de Siria”, señaló el magistrado.
Otros delitos
No obstante, Internet también sirve de herramienta para la comisión de otros delitos no menos importantes y que ya nuestro ordenamiento jurídico recoge y pena severamente. Los abusos sexuales, la pedofilia, la pornografía infantil, la revelación de secretos, el robo “con llaves falsas”, las estafas (‘phising’) por Internet, los fraudes en las telecomunicaciones, delitos contra la propiedad intelectual, las amenazas, las injurias y calumnias o la falsificación documental son algunos de ellos.
El más novedoso, destacó el presidente de la Audiencia Nacional, el delito de incitación al odio.






