Agentes del Servicio Marítimo de la Guardia Civil rescataron ayer a siete inmigrantes subsaharianos que se encontraban en el mar a bordo de una balsa playera. El grupo, formado íntegramente por varones, fue interceptado sano y salvo y trasladado a tierra para su posterior filiación e ingreso en el CETI. La intervención se llevó a cabo en la zona de Calamocarro, lugar en donde se detectó al grupo que pretendía alcanzar de esta forma la península, siguiendo el mismo camino explotado por decenas de inmigrantes que en las últimas semanas están saliendo a la desesperada buscando la escapada de Marruecos.
En este servicio de la Benemérita se procedió al rescate de todos los varones sanos y salvos, sin que la intervención se complicara. Los siete subsaharianos ingresarán en el CETI, que sigue soportando un nivel de ocupación por debajo de las 512 plazas establecidas.
La detección de esta balsa se produce días después de que la Benemérita se hiciera cargo de otros seis subsaharianos que consiguieron llegar por sus propios medios hasta la playa del Sarchal.
Allí, tras ser atendidos con material distribuido por Cruz Roja, se les filió ingresando en el centro de estancia temporal. La presión por mar es evidente, en oposición a la que se registra en la zona perimetral en donde la Benemérita tan solo ha detectado grupos aislados de inmigrantes que intentan acercarse hacia la valla sin éxito, dado el blindaje que en la zona ejercen los agentes del vecino país.






