Los partidos políticos pisan el acelerador electoral. Se nota y los ciudadanos lo comentamos. Ya cualquier evento social, cultural o incluso deportivo termina tiñéndose de política e intenciones. Lo mismo sucede con la cascada de comunicados oficiales únicamente orientados a denunciar aquello que pasará a convertirse en santo y seña del partido. Se pierde el norte con demasiada ligereza, no se actúa en base a beneficios sociales sino a votos, números y puras estadísticas.
Se están arrojando a la piscina demasiado pronto, algunos sin flotador y sin tener claro el estilo que van a lucir los próximos meses para volver a engatusarnos, porque en el fondo en eso se traduce cada cita electoral, en un juego en el que gana quien mejor sabe vender la moto o quien saca el beneficio al miedo, que lo tiene, y mucho más en estos tiempos en los que los asustaviejas calientan sillón.
Perros viejos en el convento, saben perfectamente en qué medios moverse, cómo y qué discurso enarbolar como bandera en cada momento.
Hay demasiados nervios y además, asoman tempraneros. Queda para las elecciones, aunque lo justo y necesario para que, como ciudadanos, sepamos estar atentos a todo lo que se nos viene encima. Nada es casual, ni los movimientos ni las alianzas.







Veo a un psoe apagado, sin lider,sin proyecto y sin ganas de pelear, una lástima