Importante operación la llevada a cabo en la mañana de ayer por la Guardia Civil, que se saldó con el decomiso de todo un arsenal de armas que estaba oculto en una zona boscosa en las inmediaciones de la carretera de acceso al Tiro Pichón.
La Benemérita lleva mucho tiempo investigando en torno a este zulo, sabedora de que en Ceuta se estaba moviendo mucha arma y conocedora del lugar en donde podían estar ocultas. La investigación se ha aguantado hasta el mayor tiempo posible, con la idea de poder detener a los que acudían al zulo de depositar las armas una vez utilizadas. Ante la falta de movimientos, se optó por practicar el desmantelamiento del lugar para evitar la pérdida del armamento toda vez que sus dueños podían pretender el cambio de uso.
Tal y como ha confirmado la propia Delegación del Gobierno, en su interior la Guardia Civil ha localizado seis pistolas, varios machetes y abundante munición. Ahora se abre el siguiente proceso, quizá uno de los más relevantes, el saber la procedencia de dichas armas y, sobre todo, conocer de su implicación en alguno de los tiroteos que se han producido en la ciudad.
El armamento se enviará al laboratorio de Criminalística de Madrid, encargado de llevar a cabo esta fase investigadora para notificárselo a la Policía Judicial.
El desmantelamiento del zulo se llevó a cabo a primera hora de ayer, iniciándose un rastreo del lugar que abarcó un perímetro de cerca de medio kilómetro. Tras dos horas de búsqueda, los agentes encontraron el lugar exacto donde estaban escondidas las armas y la munición. “Esta tarea no ha sido fácil y es fruto de más de un año de investigación sobre determinadas personas de las cuales se sospechaba que podían portar armas y que posteriormente podrían ser utilizadas en acciones violentas”, informa el Instituto Armado.
Las armas estaban ocultas en bolsas de plástico, tratándose de dos pistolas de fuego real de 9 milímetros marca ‘Norinco y Star’; una pistola de fuego real, de 6,35 milímetros de marca ‘Browning’; dos pistolas detonadoras dos pulgadas marca ‘Olympic 38’ del calibre 380/9 mmk, y una pistola detonadora marca ‘Star’. Además, encontraron 7 armas blancas (algunas de ellas tipo machete), diez cartuchos de fogueo del calibre 9 milímetros y 374 cartuchos de fuego real de distintos calibre.
La colaboración ciudadana, muy tenida en cuenta
Las investigaciones, el seguimiento de personas y la colaboración ciudadana han posibilitado la localización de este habitáculo en cuyo interior se encontró el arsenal. Esto es algo que ha querido ser destacado de forma específica por el Instituto Armado, al haber sido una de las bazas que ha contado para apoyar en el desarrollo de una actuación exitosa, que, al margen de todo esto, se ha basado en meses y meses de controles, seguimientos e investigaciones. No es la primera vez que la Benemérita desmantela zulos, ya hace un par de años consiguió la localización de dos armas en perfecto estado de uso ocultas también en depósitos.
Una de las pistolas tiene la numeración y se investiga el origen
Decomisado el arsenal, la Guardia Civil se ha puesto ya a investigar el origen de dichas armas, tarea ésta que se llevará a cabo de forma más concienzuda y con disposición de más medios a través del laboratorio en Madrid de que dispone el Cuerpo.
De entrada, se han podido saber algunos datos. Por ejemplo, que una de las pistolas encontradas sí dispone de la numeración, que se trata de un arma que fue robada hace un par de años y de cuya sustracción consta denuncia. Hay otras dos armas sin numeración, ya que los autores de sus robos se afanaron en eliminar unos datos que pueden servir para continuar con el hilo investigador y llegar al origen. Otra de las armas había sido adaptada para uso real, teniendo capacidad de disparo y todas ellas estaban en perfecto estado de uso.
La abundante munición encontrada es de la más común, 9 milímetros. La Guardia Civil sabe que las armas se estaban escondiendo allí para ser empleadas en tiroteos y evitar que cuando los sospechosos son detenidos se les encuentra el arma en su poder, con lo que ya se les vincula con un delito de tenencia ilícita.
Puesta en marcha la investigación, queda tiempo para saber la segunda parte de esta historia, quizá la más relevante: el poder conectar estas armas con sus poseedores y con los delitos conocidos.






