La Guardia Civil ha detenido a tres personas presuntamente relacionadas con el pase de cuatro subsaharianos en una pequeña barca a motor que se produjo el pasado jueves.
Las investigaciones llevadas a cabo por la Policía Judicial han conseguido llegar hasta las personas que, presuntamente, manipularon la lanchita, la trastocaron, la sacaron del CAS en donde se encontraba y la llevaron a Marruecos vendiéndosela a los inmigrantes por un precio todavía desconocido. De hecho en eso se está trabajando, en saber más detalles de lo que fue ese trato. Tal y como informó ‘El Faro’, se ha confirmado que los cuatro subsaharianos no eran los que habían robado la lanchita, sino que pagaron por utilizarla y no requirieron de patrón alguno para emprender travesía hacia la península, quedando ésta frustrada al ser detectados por la P-114 de la Armada.
Los tres detenidos, identificados como M.E.B., de 19 años, M.H.M., de 23 y M.C.D., de 22, fueron localizados en la mañana de ayer en el Príncipe, después de que los agentes de Policía Judicial consiguieran aclarar la investigación abierta el pasado jueves.
Uno de los detenidos había sido el que vendió la lanchita a otro, que se encargó de borrarle la matrícula y el número de motor. La tenían en el CAS, y la echaron al agua a través de la rampa que hay allí ubicada, para ello contaron con la colaboración del tercero de los detenidos. Para llevar a cabo estas labores no encontraron traba alguna, actuando con total libertad, quedando en evidencia la falta de control que se da en este recinto. Después llevarían la lanchita a Marruecos, en donde habían contactado con los cuatro subsaharianos dispuestos a pagar un dinero para ocuparla e intentar con ella su travesía. Lo que no se ha podido averiguar es cuánto dinero abonaron los inmigrantes por esta ayuda, que les sirvió para emprender la travesía hasta toparse, a la altura de Benítez, con el patrullero de la Armada.
Tal y como ha informado en nota de prensa la Comandancia, desde un principio habían observado que la embarcación intervenida estaba trastocada. Iniciaron entonces gestiones con Capitanía Marítima para averiguar su origen. La lanchita estaba indocumentada, teniendo inscrito únicamente en ambas aletas un nombre “al parecer parcialmente borrado y el inicio de un número de matrícula, datos que serían aclarados posteriormente en una minuciosa inspección ocular realizada por los agentes”, indican desde la Benemérita.
Esos datos sirvieron para acotar el terreno y poner las atenciones sobre dos posibles titulares de dicha embarcación, dato que les llevó a los ahora detenidos.
Los subsaharianos no habían estado antes fichados en el CETI ni en las bases de la Policía Nacional, aunque en un principio los propios guardias civiles sospecharon de su relación con otros servicios. El Centro de Estancia Temporal ayudó a confirmar el dato de que era la primera vez que partían y, disponiendo de más dinero que otros subsaharianos, habían podido hacerse con esta embarcación, que, dotada con motor, les iba a garantizar su llegada a playa peninsular.
La Policía Judicial pudo saber la matricula y nombre que portaba la misma y que trataron de borrar los posibles implicados, materializando el arresto en el Príncipe en la mañana de ayer. A los detenidos se les ha relacionado con un supuesto delito contra el derecho de los ciudadanos extranjeros, por favorecer o facilitar el tráfico ilegal o la inmigración clandestina con destino a España, y otro supuesto delito de falsedad documental puesto que los datos identificativos de la embarcación no corresponden con la precitada. Tanto las diligencias instruidas como los detenidos, serán puestos a disposición del Juzgado de 1ª instancia e Instrucción en funciones de guardia.
¿Y quiénes colaboraban desde Marruecos?
Detenidas estas tres personas y a falta de que sean aclarados algunos detalles, queda la otra parte de esta historia: la que afecta al lado marroquí y compete a sus agentes. Está claro que los tres detenidos en Ceuta podían trabajar contando con enlaces al otro lado. Esos enlaces son los que les captarían a los inmigrantes y acordarían con ellos el día en el que debía sacarse la lancha para facilitar el pase. Ahora, en base a la cooperación existente entre ambos países, se espera que desde Ceuta se trasladen datos al vecino país para que sus efectivos puedan detener en su zona.







