"La gente está nerviosa, con miedo y mucha pena, dice que esto no puede ser, que están hartos". Quien así habla es Mamen, una ceutí que se encuentra en Bruselas con su hija de 13 años.
Tenía previsto regresar hoy a casa, pero cuando se encontraba de camino al aeropuerto se enteró de la noticia y tuvo que regresar al hotel. Ante la desinformación que existía, optaron por llamar a sus amigos de Ceuta para que les explicaran lo que estaba ocurriendo, conociendo que una bomba había explotado en el metro, concretamente en el mismo que tomaron ayer.
Las calles de Bruselas se encuentran "llenas de policías locales, soldados con metralletas y Protección Civil", comenta Mamen en una conversación con este medio.
Esta ceutí ha transmitido el nerviosismo que se vive en Bruselas tras los atentados. Y es que las personas que se encontraban en los establecimientos les decían que se metieran en los hoteles y no salieran a la calle.
Mamen ha explicado también que hay grupos de personas "deambulando" por la calle con las maletas buscando hoteles, ya que muchos los habían abandonado hoy para regresar a sus casas, pero las conexiones aéreas se han suspendido. A esta ceutí sí le han permitido quedarse alojada un día más en su hotel.






