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Con motivo de su medio siglo de vida, la Cofradía del Cristo de la Flagelación y María Santísima de la Caridad presidió este acto del Consejo de Hermandades
Pasaban las diez de la noche cuando el paso de Nuestro Padre Jesús de la Flagelación hacía su salida desde la Santa Iglesia Catedral. Daba comienzo así el piadoso Vía Crucis organizado por el Consejo de Hermandades y Cofradías y que coincide con el Viernes de Dolores, es decir, el anterior al Domingo de Ramos que pone fin al periodo de Cuaresma.
Este año, el Vía Crucis estuvo presidido por la Hermandad Sacramental y Cofradía de Penitencia de Nuestro Padre Jesús de la Flagelación y María Santísima de la Caridad, con motivo de su cincuenta aniversario.
Numerosas personas se sumaron al cortejo que siguió al Cristo, entre los que se encontraban autoridades civiles y religiosas, representadas por los hermanos mayores de cada una de las cofradías de nuestra ciudad.
El Vía Crucis recorrió la Plaza de África, Alcalde Sánchez Prado, Alcalde Vitori Goñalons, Jáudenes y O’Donnell para regresar, nuevamente, a la Plaza de África y recogerse en la Santa Iglesia Catedral. Posteriormente la imagen del Cristo fue trasladada nuevamente a su oratorio, desde el que salió acompañado de los fieles que quisieron acompañarlo en este recorrido por la ciudad.
Al frente de este Vía Crucis estuvo, en 2015, el Santísimo Cristo del Buen Fin (Descendimiento); en 2014, fue Nuestro Padre Jesús Nazareno (Encuentro); en 2013, Dulce Nombre de Jesús (Pollinica); en 2012, Crucificado de Santa Teresa (Rocío); en 2011, Cristo de Humildad y Paciencia (Penas); y, en 2010, Santísimo Cristo de la Expiración.
Las distintas estaciones estuvieron a cargo de cada una de las hermandades. El vía crucis es una de las prácticas de oración más extendidas en el cristianismo. Refiere las diferentes etapas o momentos vividos por Jesús desde el momento en que fue aprehendido hasta su crucifixión y sepultura.
También es conocido como ‘estaciones de la cruz’ y ‘vía dolorosa’ y es un acto de piedad, un camino que se representa con una serie de catorce imágenes de la Pasión, denominadas estaciones.
Corresponden a incidentes particulares que, según la tradición cristiana, Jesús sufrió por la salvación de la humanidad y están basados en los textos evangélicos.





