Se opone a que los médicos declaren antes de que los forenses realicen el informe pericial.
Manuel Salazar, hermano de Encarni, la ceutí fallecida en abril de 2008 debido a las lesiones que sufrió después de que le fuera practicada una liposucción en el hospital privado Pascual de Málaga, denunció ayer que el proceso judicial abierto por su muerte está “viciado”.
El portavoz de la familia manifestó su descontento con que la magistrada del Juzgado de Instrucción nº 13 de Málaga haya decidido que los médicos que intervinieron a su hermana declaren antes de que los forenses del Instituto de Medicina Legal de Málaga elaboren el informe pericial que determine la existencia de ‘mala praxis’ en la intervención realizada en esta clínica privada. Según confirmó ayer el representante familiar, los forenses tendrán oportunidad de preguntar el día 23 a los facultativos que atendieron a Encarni ya que el propio Instituto de Medicina solicitó tener acceso al testimonio de los facultativos.
“Los forenses tienen que emitir el informe a su juicio y con las pruebas disponibles”, defendió Salazar, quien considera que, a partir de las preguntas que formulen, “los médicos inculpados tendrán conocimiento de las pruebas encontradas” y teme que las conclusiones del informe puedan “verse atenuadas”. Durante su primera intervención en el Juzgado por este caso, el cirujano plástico que la operó, Carlos Bueno, reconoció ante el magistrado que la paciente sufrió al menos dos perforaciones en el intestino durante la liposucción, pero mantuvo que el tratamiento que recibió a continuación fue el correcto. El otro cirujano imputado, Basualdo Arnedo, de origen argentino, se acogió a su derecho de no declarar.
En cuanto a los 80 centímetros de intestino extraídos en una tercera operación de la que ningún familiar tuvo conocimiento en aquel momento, Salazar valora como “crucial” esta prueba la cual fue “ocultada” por los médicos, criticó, “y no fue enviada a la clínica de referencia”.
El portavoz familiar lamenta que los doctores de Pascual aún ejerzan la medicina con una presunta negligencia mortal en su expediente.






