Las asociaciones de madres y padres de alumnos del Colegio Concertado Severo Ochoa y del Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Ramón y Cajal clausuraron ayer con un desayuno su Escuela de Madres y Padres una actividad programada, diseñada e impartida por las trabajadoras sociales Emma Lasheras y María del Rosario Salcedo, adscritas a ambos centros a través del Convenio Ministerio de Educación-Ciudad.
La Escuela ha celebrado una reunión cada quince días en dos sesiones matutinas (de 9.30 a 11.30 y de 12.00 a 13.30 horas). Para los asistentes sin un dominio suficiente del castellano se realizó una traducción simultánea con la colaboración del resto de progenitores.
La metodología aplicada ha sido “participativa e inclusiva” y reforzada con material audiovisual “que ha favorecido el debate entre las asistentes, creando un grupo de aprendizaje y apoyo de experiencias familiares y de cohesión de las asistentes de ambos centros escolares”.
Los promotores de la Escuela de Madres y Padres han subrayado que “la participación ha sido numerosa por ambos centros y se ha contado con la asistencia de familiares del alumnado de Educación Infantil y Primaria”.





