La deuda del Ministerio de Educación con los comedores escolares de Ceuta, que asciende a más de 300.000 euros, pone en riesgo el normal funcionamiento de los mismos a partir de 1 de octubre. Un curso más parece que los comedores escolares serán un quebradero de cabeza.
Los comedores escolares de Ceuta van a dar mucho que hablar de nuevo. Y es que está por ver qué pasa con su apertura oficial debido a los problemas económicos que se arrastran. Desde el día 1 de enero de 2014 el Ministerio de Educación no ha enviado ni un sólo euro para comedores a Ceuta. Una circunstancia que ha generado una deuda de aproximadamente 50.000 euros con cada uno de los siete que hay en la ciudad. En total, aproximadamente 300.000 euros de deuda.
Hasta ahora, los comedores han ido funcionando o bien tirando de las reservas económicas que tenían los centros o bien generando deuda con sus proveedores. Durante el verano y hasta el día 30 de septiembre están operativos a modo de comedor social mediante la financiación directa de la Ciudad Autónoma. El problema es que a partir del día 1 de octubre, es decir, el miércoles de la próxima semana, deben funcionar como comedores escolares al uso dependientes de los medios económicos de unos centros educativos que no tienen presupuesto del que tirar.
A esto se suma la circunstancia de que desde este curso sólo podrán hacer uso de los comedores los alumnos becados para ello y a día de hoy todavía no se ha resuelto quiénes serán los beneficiarios. Algo que podría provocar que el día 1 de octubre los comedores no abran porque no tienen a quién repartir el menú e incluso que los trabajadores fijos-discontinuos de esos comedores acudan a su puesto de trabajo sin saber qué deben hacer ese día.
Toda esta problemática se aborda hoy en una reunión de la Dirección Provincial de Educación con los responsables de los centros escolares que cuentan con comedor.
Esta misma semana, la Asociación de Vecinos de Benzú aseguró ayer que el comedor del CEIP ‘Pablo Ruiz Picasso’ “desatiende” a un importante número de alumnos debido al “vacío” existente entre la finalización del comedor de verano (hasta el 30 de septiembre) y el inicio del correspondiente al periodo lectivo (a partir del 1 de octubre).
Una situación que, como ya avanzó su presidenta, Rahma Mokhils, se repite en otras barriadas de la ciudad autónoma.





