El Defensor del Pueblo ha hablado en torno a la problemática enquistada en el CETI y representada por un colectivo de inmigrantes que van a cumplir dos años de estancia en el centro del Jaral. Son subsaharianos de Costa de Marfil, solicitantes de asilo político, que llevan más tiempo del que psicológicamente puede soportar una persona en un centro de acogida. La oenegé CEAR ha denunciado en cuantiosas ocasiones la injusticia e ilegalidad que se está cometiendo con este colectivo y ha sido ahora cuando ha obtenido la respuesta a una queja cursada ante la institución que dirige Soledad Becerril. La respuesta del Defensor ha sido contundente: estos inmigrantes tienen todo el derecho a la libre circulación de movimiento mientras se estudia sus solicitudes de asilo. Ha solicitado que se les permita pasar a la península hasta que obtengan respuesta. La postura de Becerril se conoce después de que hayan hablado instituciones de peso como la ONU o el propio TSJA. Ahora queda por conocer la decisión que vaya a adoptar la administración de cara a un colectivo al que hoy por hoy se les está cortando sus derechos. Ceuta no puede convertirse en una burbuja en la que no se respetan las leyes por pura conveniencia. Con este colectivo no se está adoptando la postura adecuada a su situación, dejando incongruentemente que nazca un problema que va engordando por culpa de la indeterminación de las autoridades.





