El párroco expresa su alivio por que concluyan las obras del tejado antes de la llegada de la temporada de lluvias, restando solamente parte de la reforma interior
La idea era tener concluida la cubierta antes del inicio de la temporada lluviosa. Y así será. Fue una especie de ‘amén’ que la parroquia de San Francisco verá cumplido en las próximas semanas. Así lo explicó el padre Isidro, párroco del templo, que expresó su alivio de no estar sujeto al vaivén de la meteorología. “La cubierta corría especial urgencia. Es importante que el agua no siga degradando las piezas del interior”.
No hay receso en las obras. Ayer mismo llegó una empresa procedente de Jaén encargada de la reposición de las campanas. La ocupación era ayer doble: de un lado, trasladar una campana de pequeñas dimensiones al colegio de los agustinos. Por el otro lado, colocar las estructuras de sujeción de las dos campanas que coronarán el templo. “Queremos aprovechar que está la grúa para proceder a la elevación de las dos campanas”, dijo el padre Isidro. “Están casi a punto: una es totalmente nueva. La antigua era de hierro, por lo que quedó prácticamente destruida. La otra está siendo restaurada y está ya en su última fase”.
Una vez colocadas, las campanas estarán conectadas a un mecanismo de reloj, con objeto de sincronizar las horas en punto y los tañidos. Eso es con respecto a la cubierta, cuya conclusión está prevista para la próxima semana. Distinta es la finalización de la obra completa de la remodelación de la iglesia. “Me niego a dar más fechas. No quiero seguir equivocándome”, declaró el párroco agustino entre risas. Hasta el momento solo cabía hablar de estimaciones. El hallazgo de algún elemento oculto, durante el transcurso de la obra, obligaba a ir retrasando los plazos de ejecución. “En un primer momento se habló de que la ‘misa del gallo’ la cantaríamos en el templo ya reformado. Pero no sé”, duda el padre Isidro. “Seguro que para el mes de febrero estará ya abierto. Por mi parte, estoy dando fechas para las primeras comuniones de mayo”, dijo el párroco y añadió que, terminadas las naves laterales del coro, sólo resta la reforma de las paredes, las ventanas y el coro, cuya obra podrá acometerse cuando los andamios sean retirados.
Una iniciativa novedosa del párroco ha sido la petición de colaboración económica de los fieles, tal como viene haciéndose en numerosas parroquias de la península, con dificultades para el logro de las ayudas públicas. El objeto es la consecución de nuevos bancos y la remodelación de de las campanas. De los 39.000 euros requeridos ya se han conseguido ya 13.000, exactamente un tercio del total.
La vieja campana de los recreos
Tras más de una década sin ser utilizada, la campana del colegio de los agustinos volverá a sonar para anunciar los recreos y los cambios de clases. Así lo aseguró ayer el padre Isidro, párroco de San Francisco, que informó del proceso de limpieza al que ha sido sometida el instrumento de percusión. De cara al próximo comienzo de las clases, el próximo lunes, los alumnos del centro podrán a partir del presente curso disfrutar de los tañidos que antaño efectuaba el portero Antonio y ahora será conectada a la red.






