La actual crisis política también tiene repercusión en la finalización de inversiones pública. Y a una de las que ha alcanzado es, precisamente, a la ampliación de la planta desaladora, lo que se ha venido en conocer siempre como el quinto módulo de la desaladora, la que permitirá, con su funcionamiento, que Ceuta sea, de manera definitiva, autosuficiente en la producción de agua.
Y es que como reconocen en la misma Ciudad Autónoma, la inversión pública, a pesar de que los Presupuestos del Estado están aprobados desde el mes de octubre del año pasado, a nivel nacional está sufriendo una ralentización importante.
Además, con la crisis política abierta por la existencia de un Gobierno en funciones, no hay nadie en la Administración General del Estado que se atreva a firmar ningún medio de pago. Y entre esos casos se encuentra como decíamos antes el quinto módulo de la desaladora, donde existe una pequeña certificación de obra, valorada en unos cientos treinta mil euros, donde al no haber cobrado la empresa no ha podido hacer entrega de la misma a la UTE que lleva la explotación de la planta desaladora.
Planificación
Inicialmente la planificación de la ampliación de la Desaladora de Ceuta pasaba por la consideración de incrementar 7.500 m3/día la capacidad de la planta existente, a base de dos nuevas líneas de tratamiento.
Posteriormente, una vez que entra en vigor el actual Real Decreto 140/2.003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano, se determinó la conveniencia de instalar un segundo paso de desalación mediante ósmosis inversa que garantizara el cumplimiento de dicha normativa.
Esto aconsejó aumentar la producción hasta 10.000 m3/día en un primer paso, a base de dos líneas de 5.000 m3/día cada una, que permita la obtención de una producción diaria neta de 8.800 m3/día, una vez sometidos a la eliminación del contenido en boro en un segundo paso de desalación.
Desalación
Resumiendo, se ha previsto un primer paso de desalación capaz de producir 10.000 m3/día a base de dos líneas de 5.000 m3/día de capacidad unitaria y un segundo paso, en un único bastidor, que permite alcanzar 8.800 m3/día de agua desalada con la calidad estipulada en la normativa vigente.
Para cubrir las necesidades futuras se ha previsto el espacio necesario para albergar dos bastidores adicionales de 5.000 m3/día cada uno en primer paso y un bastidor adicional, de 8.800 m3/día, en segundo paso, así como el conjunto de las instalaciones auxiliares necesarias.
Los objetivos perseguidos son por tanto aumentar la capacidad de producción de la desaladora para hacer frente a las demandas de la Ceuta y cumplir los criterios establecidos en la actual legislación. Con lo que decíamos antes, totalmente autosuficiente en la producción de agua.
Ralentización como causa de la crisis económica
Cuando se inició la crisis económica se produjo una desaceleración en las obras de ampliación de la planta desaladora. La reducción del consumo de agua dejó de lado la prioridad en la terminación de las obras.
Sobre esos datos concretos del ahorro de agua el mismo presidente Vivas puso encima de la mesa que a pesar de que se ha incrementado la población de Ceuta en un ocho por ciento en los últimos cuatro años, pasando de algo más de setenta y siete mil habitantes a ochenta y cinco mil, lo cierto es que la reducción ha estado en torno al treinta por ciento.






