Con esto de la crisis económica ya no se sabe si no se arreglan señales como esta porque no hay dinero o, sencillamente, no se hace por dejadez. El tema es que hay deficiencias que pueden costar caro por el peligro para la seguridad de todos que entraña. Esta señal, en la carretera de San Amaro, avanza en su deterioro, va rompiéndose y va, con el viento, perdiendo partes. Todo un peligro, hay que actuar.






