Ceuta sigue atrapada en una crisis generada por la entrada masiva de miles de inmigrantes. Una crisis social, pero también de credibilidad en las instituciones toda vez que se insiste en que nadie detectó el pase de miles de personas desde Marruecos a través del espigón del Tarajal.
Los servicios secretos han sido colocados en el punto de mira, lo han sido por la insistencia del Gobierno de España en mantener que no se avisó de esa entrada masiva.
Ahora, el diario El País publica que esos mismos servicios secretos ven probable que puedan llevarse a cabo más acciones encubiertas por parte de Marruecos en las dos ciudades autónomas.
Hablan de la denominada “zona gris”, de tensiones en ambas ciudades, aunque descartan una acción militar marroquí a corto o medio plazo para ocupar los dos territorios españoles.
Con “zona gris” apuntan a ciberataques, promoción de más entradas de inmigrantes para desestabilizar Ceuta y Melilla y presiones a través de redes sociales con desinformación, sabotajes o promoción de bulos.
Presiones futuras tras una entrada masiva sin precedentes
Cuenta el rotativo nacional que cuando se produjo la entrada masiva de julio, fueron detectados mensajes en las redes sociales para proponer ciberataques contra el Ministerio de Asuntos Exteriores español o realizar sabotajes en instalaciones eléctricas. A esto también se refirió el propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
La inestabilidad sigue haciendo acto de presencia en las dos ciudades hermanas, como también las referencias a implicaciones marroquíes en lo ocurrido en las avalanchas de julio por cuanto existió una pasividad en el momento de los intentos de entrada.
Lo que sigue habiendo dudas en cuanto a la implicación de los círculos de poder más próximos al rey Mohamed VI y apuntan a que no ha existido ninguna declaración que implique esa relación con los hechos, como sí se dio en mayo de 2021.
Sobre el futuro, apuntan al aumento de las acciones hostiles en esa llamada “zona gris”. En la actualidad informativa queda el enfrentamiento entre Defensa e Interior sobre si se avisó de esa entrada masiva por parte del CNI.






