Las reflexiones realizadas por el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, en relación con las palabras dirigidas al Gobierno marroquí por parte del titular del departamento de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, son acertadas. Y coinciden por supuesto con la misma defensa que desde esta Casa siempre se ha mantenido al respecto. Es decir, ni Ceuta puede vivir de espaldas a Marruecos, ni Marruecos de espaldas a Ceuta, pero no quita que las buenas relaciones sean incompatibles con la defensa de la integridad del territorio nacional cuando algún alto cargo del Ejecutivo marroquí se sale de madre. Porque no se puede hacer otra cosa. Y es que españoles y marroquíes tienen mucho más de unión que de separación a todos los niveles. Tanto desde un lado como del otro de la frontera deberíamos todos profundizar en los aspectos más favorables al entendimiento que son muchos y positivos, y dejar aparcadas las diferencias que a lo único que conducen es al estancamiento. Repetimos que no es incompatible tender la mano para el entendimiento con la defensa de una posición firme.





