La oleada de pequeños robos y tirones que se está registrando en estas semanas ha obligado a las autoridades a tomar medidas urgentes para erradicar estas conductas.
El bazar chino situado en plena calle Real, junto a la antigua sede del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), fue objeto la madrugada de ayer de un robo que ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de las autoridades locales. Hasta el momento esta ha sido la última actuación delictiva que se ha registrado en la zona centro de la ciudad. Unas acciones delictivas que en estas semanas han convertido en algo habitual y que estaban sembrando la desconfianza entre la ciudadanía. Por ello, desde la Consejería de Gobernación aseguraron ayer a ‘El Faro’ que “se va a reforzar la presencia policial en las calles del Centro y su periferia con la intención de acabar con los robos y tirones mediante la detención de los autores de estos delitos”.
La oleada de pequeños sustos entre los que ha habido robos en hasta cinco comercios situados en las cercanías de la plaza de los Reyes, dos tirones en plenas inmediaciones de Caja Madrid y hasta un pequeño hurto en esta misma redacción, lleva la firma de al menos dos personas que habrían sido perfectamente identificados y a los que la Policía estaría siguiendo la pista.
La otra zona que en la que se reforzará la vigilancia será la avenida Martínez Catena, que es considerada por los responsables locales como “un punto fuerte” en el que también sería necesaria más presencia de los agentes. Los incidentes que se han venido registrando también en esa zona han llevado a las autoridades a replantearse el actual sistema de vigilancia y a reforzarlo con una mayor presencia de la Policía.
El incidente que tuvo lugar ayer en el bazar se saldó con el robo de una importante cantidad económica (según fuentes del propio comercio en torno a mil euros) que estaba en la caja registradora en forma de monedas y cambio, la ruptura de la persiana de protección de calle y el desecho de la caja, que quedó completamente destrozada tras el robo. Afortunadamente los ladrones no sustrajeron ningún material, aunque el daño que causaron en el comercio fue cuantioso.
La forma de actuar de los cacos consistió en reventar la persiana doblándola, entrar, sacar todo lo que pudieron de la caja registradora y huir. Todo esto sucedió sobre las tres de la mañana. Ahora las autoridades intentan encontrar a los autores.
Robos rápidos e improvisados
La mayoría de los robos que se han registrado en los comercios del Centro en la última semana han tenido un mismo modus operandi: de forma rápida, aprovechando algún despiste de los responsables de la tienda y cogiendo lo primero que encuentran en su camino. De hecho, en todos los robos se han sustraído objetos de escasa cuantía, excepto en el último del bazar chino. En uno de los casos el ladrón ha llegado a llevarse el ratón inalámbrico del ordenador de una tienda de bebidas.
La colaboración de las personas ha sido clave en todos los casos, ya que gracias a ellos la Policía tiene identificados a los presuntos autores de estos incidentes que no han llegado a más.






