Fue el consejero de Economía, Hacienda y Recursos Humanos, Guillermo Martínez, quien se encargó ayer en rueda de prensa de informar tras la celebración de una reunión con los partidos de la oposición para hacerles llegar los mismos.
Desgranando cada uno de esos informes nos encontramos con que el primero está firmado por el tesorero de la Ciudad y el interventor, donde se analizaba el precio pagado a Urbaser a lo largo de su contrato. Pues bien la conclusión a la que llegan ambos técnicos es que se ha abonado exclusivamente el precio del contrato tal y como figuraba cuando se suscribió en el año 2002, con las lógicas actuaciones del IPC y otras ampliaciones por acuerdos del Consejo de Gobierno. El mismo Martínez se encargó de afirmar que con esta prueba concreta, “lo hemos venido diciendo desde el primer día, se despejan muchas dudas. Acredita que no se ha pagado más y que nadie pueda pensar, en la polémica que está ahora abierta, que Urbaser haya cobrado doce millones y medio de euros más”.
El segundo informe suscrito por un jurídico de la Ciudad Autónoma estima que la principal obligación de una administración es el abono del precio pactado en el contrato con una empresa. Pero hace un salvedad señalando que el pagar el precio no significa desde luego que se valide o de por buena la prestación de como se ha llevado a cabo la misma. Incluso se deja bien claro que se puede reclamar el resarcimiento del servicio que se ha abonado y que no se está de acuerdo en cómo se ha efectuado en el momento de la liquidación del contrato.
En ese recuento que Guillermo Martínez hace sobre los contratos cabe destacar que el tercero al que ha tenido acceso la oposición es el ya conocido y redactado por Federico Cuenca. Sobre el mismo argumentó el portavoz del Ejecutivo que el funcionario en la suma de las amortizaciones de la maquinaria, de acuerdo con los precios unitarios del contrato, establece que se han abonado casi 16 millones de euros, y como se parte que la certificación de la maquinaria tuvo un coste de tres millones seiscientos mil euros, entonces hay un desfase en cuanto a la amortización de doce millones y medio de euros.
Y el cuarto y último informe sí es solicitado porque se entiende que no son lógicas algunas conclusiones del informe de Federico Cuenca en cuanto a interpretaciones sobre dónde se debe incluir esa amortización en los presupuestos de la Ciudad o la implicación que esas cifras tendrían en la carga financiera de la Ciudad.
Pues bien, en este informe, firmado por dos técnicos grupo A pertenecientes al Área de Intervención, se concluye que los criterios utilizados por Federico Cuenca en cuanto a esas conclusiones no son válidas.
Una vez que el consejero terminó de desgranar las conclusiones de los cuatro informes que componen esa parte del expediente, también quiso dejar bien claro que la tramitación del mismo sigue adelante, puesto que como ya se publicó se incluye también en el mismo las reclamaciones que Urbaser le hace a la Ciudad sobre débitos que mantiene que aún les deben.
A Urbaser se le enviará igualmente el informe del técnico Federico Cuenca para que alegue sobre el mismo lo que crea oportuno y en función de la documentación que envíen para el cobro de esa cantidad, se tomarán las decisiones oportunas que se crean necesarias.
El propio consejero volvió a manifestar que a nadie le queda la menor duda, desde luego, de que “si al final de este camino emprendido queda demostrado para nosotros que si Urbaser ha cobrado un dinero que no le correspondía, desde luego, que nadie tema porque se pedirá hasta el último céntimo”.
Una reunión donde imperó la tranquilidad por parte de todos
La comisión informativa comenzó a las doce de la mañana con la presencia del consejero de Economía, Hacienda y Recursos Humanos, Guillermo Martínez, mientras que por parte de la oposición estuvieron en el caso de Caballas tanto Mohamed Alí como Juan Luis Aróstegui, y por el PSOE, José Antonio Carracao y el responsable del área económica, José María Más. La reunión tuvo una duración aproximada de ochenta minutos y el mismo Martínez destacó que desde su punto de vista había sido constructiva y que había imperado el respeto entre todos los asistentes, sin comentarios ni insinuaciones por parte de nadie. Además, reflejó que se le había entregado un dossier a los partidos con los informes.






