Cualquier restricción que pudiera existir en la oferta de rebajas (limitación del número de unidades puestas a la venta, limitación del número de unidades por persona...) debe de ser claramente anunciada y estar a disposición de los consumidores con antelación a la venta.
En cuanto a la garantía y la seguridad, los productos y servicios ofertados en rebajas tienen que cumplir las mismas condiciones de que en periodos normales de oferta. Del mismo modo, los establecimientos están obligados a aceptar los mismos medios de pago y en las mismas condiciones que en periodos normales de oferta. Desde Consumo se recomienda evitar compras compulsivas, para lo que se considera recomendable fijar un presupuesto y realizar un listado previo de los productos que realmente se necesitan.
Asimismo, se aconseja guardar comprobantes de pago, etiquetas y documentos de garantías, ya que pueden ser necesarios para tramitar reclamaciones. Si así fuera, los ciudadanos pueden presentar sus quejas en alguna de las oficinas de registro de la Ciudad.






