Mirando la calle Jáudenes, nada invita a pensar que es objeto de desencanto, cólera, reacciones airadas de los vecinos. Porque a la hora del almuerzo, la empresa ‘Movimientos y excavaciones Abyla’ , cumplió con lo pactado con el ayuntamiento y la calle volvió a la rutina.
Así lo confirmaron fuentes del gobierno: “según lo estipulado, la empresa debe recoger los escombros de la carretera, limpiarla y dar apertura a la hora del almuerzo al tráfico rodado y a los viandantes”, situación que, tal y como pudo comprobar El Faro –la primera imagen está tomada a la una de la tarde, mientras que la segunda es de primera hora de la tarde–, se cumplió dentro de los plazos legales establecidos.
Asimismo, el ayuntamiento añadió que la empresa cuenta “con toda la reglamentación, que está en orden, y cumple con todo lo requerido en obras de esta índole”.
No obstante, el ayuntamiento ha abierto un expediente para estudiar las posibles anomalías que se pudieran haber cometido además de ver si la obra que se ha ejecutado ha provocado daños en establecimientos de la zona”.
Entre estos, se encuentra, tal y como informó este periódico en su edición de ayer, miércoles, ‘El Rincón de la Gorda’, cuya propietaria –regenta el establecimiento junto a su pareja–, asegura que la obra “ha provocado grietas en paredes y poyetes”.
Ante esta situación, la empresa argumenta que “en ningún momento hemos provocado daños en los inmuebles y por ello, invitamos a la dueña de este bar a que demuestre la acusación”.
¿Qué ocurriría en tal caso? “Muy sencillo”, dice el portavoz de la empresa, “solucionaríamos el percance, asumiendo responsabilidades y, además, para eso están los seguros”.
En todo caso, el portavoz se muestra “seguro por el buen proceder de la constructora”, añadiendo que “somos expertos en demoliciones, de hecho, en la ciudad de Ceuta llevamos más de cuarenta sin provocar ningún altercado”.
Mientras el expediente abierto por el ayuntamiento, así como las futuras investigaciones, dirimirán el caso, la calle luce abierta después de que, nó solo los trabajadores de la empresa, se afanaran por cumplir los plazos, sino también por la labor realizada por el personal de limpieza del ayuntamiento, desplazados a la zona para regar el pavimento “y evitar polvo”, según indicó uno de los trabajadores.
Excusas por el ruido y por el polvo
La empresa ‘Movimiento y excavaciones Abyla’ encargada de derribar el inmueble, pidió disculpas a los vecinos de la calle Jáudenes “sólo por el ruido y el polvo ocasionado”.
No obstante, la empresa aseguró que “éstas son molestias propias de un derribo, de hecho, es imposible acometer un trabajo de tal envergadura sin hacer ruido o evitando el polvo, de ahí que pidamos comprensión pues sólo hemos realizado nuestro trabajo, teniendo todo en regla”. Asimismo, el portavoz indicó que “el inmueble era muy antiguo y este tipo de derribos son más difíciles”. Por último, defendió el proceder de sus trabajadores y la seguridad del derribo.






