Una comisión de AUGC se reunió en la mañana de ayer en la Dirección General de la Guardia Civil para tratar la situación en la que van a quedar los más de 2.200 guardias civiles que en los próximos meses perderán su actual destino, seguridad en las prisiones, al haber decidido el Gobierno privatizar este servicio.
AUGC ha vuelto a trasladar su preocupación por el impacto negativo tanto laboral como familiar que esta decisión política va a tener en los guardias civiles afectados, además de su postura contraria a dicha privatización. Tomada la decisión, a AUGC solo le queda velar y vigilar por el futuro profesional de los compañeros afectados, reiterando que su postura es totalmente contraria a esta privatización.





