La Policía Nacional ha detenido en Ceuta a dos personas en el marco de una investigación sobre el presunto favorecimiento de la inmigración irregular y el alojamiento de inmigrantes en situación de vulnerabilidad.
Según ha podido conocer El Faro de Ceuta a través de fuentes policiales, los arrestados estarían relacionados con la gestión y control de varios inmigrantes que permanecían en las plazas de garaje del edificio Mirasol, situado en la avenida de Reyes Católicos, a la espera de continuar su viaje hacia la Península.
La investigación fue desarrollada por agentes de la UCRIF Central y la UCRIF de Ceuta dentro de la Operación SENEN. Las primeras pesquisas se pusieron en marcha después de que varios vecinos alertaran de la presencia continuada de inmigrantes en las zonas de garaje comunitarias.
La Policía trató de determinar entonces si se trataba únicamente de un problema de convivencia o si detrás de aquella situación existía una actividad organizada de alojamiento y favorecimiento de la inmigración irregular.
El atestado al que ha tenido acceso este periódico recoge que los investigadores recibieron información sobre posibles pagos realizados por los inmigrantes para acceder y permanecer en esos espacios, así como sobre la posible intervención de terceras personas que estarían obteniendo un beneficio económico.
El objetivo de las pesquisas era identificar a quienes controlaban el lugar, conocer las condiciones en las que permanecían los migrantes y determinar si el alojamiento estaba relacionado con un posterior traslado clandestino a la Península.
Al menos ocho inmigrantes en las plazas de garaje
El operativo desplegado por los agentes permitió localizar en el garaje a al menos ocho inmigrantes. Según consta en las diligencias, en determinados momentos el número de personas que habían llegado a pernoctar en el lugar habría alcanzado las 20. Algunos de los presentes explicaron a los policías que permanecían allí ocultos a la espera de ser trasladados a la Península.
Tres de los inmigrantes accedieron voluntariamente a acompañar a los funcionarios hasta dependencias policiales. Allí prestaron declaración con asistencia de un intérprete y fueron informados de sus derechos como posibles víctimas o perjudicados.

Sus testimonios se convirtieron en una de las principales vías para tratar de reconstruir quién les había proporcionado alojamiento y quién controlaba su permanencia en el garaje.
Uno de los declarantes aseguró que había conocido la existencia de personas que ofrecían viajes a la Península por unos 6.000 euros y que, mientras esperaba, había pagado 900 euros por un mes de alojamiento.
Según su relato, terminó en una plaza del garaje del edificio Mirasol después de contactar con un intermediario que le habría puesto en contacto con el responsable del espacio.
Hasta 900 euros por permanecer en el garaje
Los testimonios recabados por los investigadores apuntaron a un sistema de pagos por la estancia. En otro de los relatos incorporados al atestado, dos mujeres aseguraron que habían acordado abonar 30 euros diarios por el alojamiento.
Una primera cantidad de 350 euros habría sido entregada a un intermediario, mientras que otros 450 euros habrían sido recogidos posteriormente en Castillejos para ser entregados, según su versión, al responsable del alojamiento.
Las dos mujeres manifestaron además que el lugar en el que terminaron permaneciendo era un espacio dentro del garaje comunitario y que las condiciones no se correspondían con lo que inicialmente se les había ofrecido.
Los investigadores incorporaron estos testimonios a unas diligencias en las que comenzaron a perfilar los distintos papeles que, presuntamente, desempeñaban las personas relacionadas con el alojamiento.
La Policía situó así el foco sobre quien, según los testimonios, gestionaba los espacios y recibía el dinero, y sobre las personas que actuarían como intermediarias para captar a nuevos inmigrantes, cobrar las cantidades pactadas y trasladarlos hasta los lugares de estancia.
El atestado atribuye al principal investigado el papel de gestor y controlador del alojamiento, mientras que al segundo detenido le sitúa como intermediario y captador.
Los reconocimientos permitieron identificar a los investigados
Una de las diligencias clave fueron los reconocimientos fotográficos practicados por los investigadores. Dos de los inmigrantes identificaron por separado al hombre al que habían señalado durante sus declaraciones como la persona que gestionaba los garajes y que estaría relacionada con el cobro de las cantidades abonadas por la estancia.
Posteriormente se realizó un segundo reconocimiento para tratar de identificar al supuesto intermediario.
Según recoge el atestado, las dos mujeres que habían prestado declaración lo reconocieron y lo relacionaron con el control de las entradas y salidas del garaje, así como con la supervisión y abastecimiento de los inmigrantes que permanecían allí.
La investigación dio un nuevo giro cuando esas dos mujeres comunicaron a los agentes que estaban siendo buscadas y amenazadas después de haber colaborado con la Policía.
Los investigadores recibieron un mensaje de auxilio, acudieron a su encuentro y las trasladaron a dependencias policiales. Posteriormente volvieron a prestar declaración y se activaron medidas de asistencia y protección.
Un dispositivo de vigilancia antes de las detenciones
Con las declaraciones, los reconocimientos fotográficos y el resto de las diligencias practicadas, el instructor ordenó un dispositivo de vigilancia y localización para detener al principal investigado e identificar a otros posibles colaboradores.
La actuación se inició el 30 de agosto y permitió detener primero a uno de los sospechosos por un presunto delito de favorecimiento de la inmigración irregular y una infracción de la Ley de Extranjería.
La segunda detención se produjo el 31 de agosto. A este investigado se le atribuyeron presuntamente delitos de favorecimiento de la inmigración irregular, amenazas y coacciones, después de que las diligencias policiales recogieran los testimonios y reconocimientos de las personas que habían colaborado con los agentes.
Según la valoración policial incluida en el atestado, uno de los detenidos habría ejercido como gestor del alojamiento, perceptor de los pagos y controlador de los garajes, mientras que el otro habría desempeñado funciones de intermediario, captación, cobro y traslado de los inmigrantes hasta los lugares donde permanecían.
La Policía considera que estos indicios podrían estar relacionados con una actividad destinada a facilitar la permanencia y el posterior tránsito irregular hacia la Península.
La investigación apunta a una posible estructura organizada
Las diligencias policiales apuntan a una posible estructura con funciones diferenciadas de captación, alojamiento, control y traslado. El uso de garajes y otros espacios precarios como lugares de espera habría permitido mantener a los inmigrantes en Ceuta hasta el momento de su eventual salida hacia la Península, según la hipótesis investigada por los agentes.
Los investigadores también incorporaron a la causa las posibles amenazas y coacciones denunciadas por dos de las personas que colaboraron con ellos. El atestado recoge que ambas manifestaron temor por su integridad después de que se conociera su colaboración con la Policía y fueron consideradas posibles víctimas, activándose medidas de protección.







A esos no se les ve en manifestaciones con la bandera de España. Y a los traficantes de droga menos. Y a los que temen represalias en Marruecos tampoco. En fin ..
A estos habría que crujirlos a todos . En el recinto daros una vuelta
Que investiguen también en el mixto en un trastero que están alojados unos pocos al lado del kiosco en calle Cid
Pues Villajovita está petado de escondites, a si que a ver si se dan una vueltecita por allí. Deberían poner un teléfono para denunciar estos casos.
En la uerta de cateto ta lleno lo garrage
Para aquellos ceutíes que han aprovechado la invasión para enriquecerse y hacer negocio a costa de los inmigrantes, que caiga toda la justicia sobre ellos. Sois parte del problema de esta Ciudad y vuestras acciones perjudican al resto de vecinos que no tenemos culpa de vuestra falta de moral y escrúpulos. Todos tenemos que remar en la misma dirección para lograr que los que han entrado regresen a Marruecos lo antes posible.