La Asociación Unificada de la Guardia Civil -AUGC- ha pedido que se llegue a fondo en la investigación llevada a cabo en la llamada ‘Operación Catedrático’ comprobando también el cupo de militares que han accedido al Instituto Armado presentándose al cupo de plazas que se destina a este colectivo. Precisamente este año, de las 126 vacantes para ingreso directo en la Escala de Cabos y Guardias se reservaron 63 (el 50%) a militares profesionales de Tropa y Marinería, de conformidad con lo previsto en la citada Ley. Lo que pide la AUGC, como asociación que promete en sus estatutos la lucha contra la corrupción, es que se clarifique si alguno de los soldados que optó a dichas plazas pudo haber comprado el certificado educativo falso que era requerido.
De momento lo que está haciendo el Instituto Armado es analizar la abundante documentación que se ha podido obtener de los registros llevados a cabo en la vivienda ubicada en la calle Federico García Lorca de Elche (Alicante) en donde fueron detenidos el presunto autor de las falsificaciones, un compañero y una familiar directa suya.
En un principio incluso se había barajado la posible implicación de una academia en la preparación de estas falsificaciones, extremo que ha sido descartado. En el marco de esta operación se tiene constancia no ya de los soldados que tenían en su poder los certificados falsos, sino del volumen que los había llegado a solicitar porque se los habían ofrecido como una posibilidad de obtener, previo pago, la documental para poder optar a la permanencia.
De momento se está en fase de instrucción judicial e investigación para concretar las extensiones de esta trama. Lo que AUGC demanda es que las miras no se apunten únicamente hacia el estamento militar, sino que se tenga en cuenta el acceso que soldados profesionales de Tropa y Marinería hacen para la Guardia Civil. A este cupo se le requiere una menor puntuación que al resto de personas que pretenden acceder a las oposiciones que se ofertan para entrar en el Cuerpo.
De momento lo que está haciendo el Instituto Armado es analizar la abundante documentación que se ha podido obtener de los registros llevados a cabo en la vivienda ubicada en la calle Federico García Lorca de Elche (Alicante) en donde fueron detenidos el presunto autor de las falsificaciones, un compañero y una familiar directa suya.
En un principio incluso se había barajado la posible implicación de una academia en la preparación de estas falsificaciones, extremo que ha sido descartado. En el marco de esta operación se tiene constancia no ya de los soldados que tenían en su poder los certificados falsos, sino del volumen que los había llegado a solicitar porque se los habían ofrecido como una posibilidad de obtener, previo pago, la documental para poder optar a la permanencia.
De momento se está en fase de instrucción judicial e investigación para concretar las extensiones de esta trama. Lo que AUGC demanda es que las miras no se apunten únicamente hacia el estamento militar, sino que se tenga en cuenta el acceso que soldados profesionales de Tropa y Marinería hacen para la Guardia Civil. A este cupo se le requiere una menor puntuación que al resto de personas que pretenden acceder a las oposiciones que se ofertan para entrar en el Cuerpo.
Certificados falsos, hasta en internet
La ‘Operación Catedrático’ no ha hecho sino volver al escenario mediático una práctica demasiado generalizada en más ámbitos que el militar. La venta de certificados está a la orden del día y se ofrecen hasta por internet. Una práctica asentada en España y, sobre todo Sudamérica, que permite que quienes recurren a ella paguen por la obtención de certificado educativo que les permita el acceso a determinadas pruebas. Con algunos fraudes se ha terminado.






