El Ministerio de Justicia, a través de la Gerencia Territorial con sede en Sevilla, ha disminuido el nivel de seguridad de las sedes judiciales en Ceuta. En efecto, desde el pasado lunes decreció la presencia de agentes cualificados de la Guardia Civil tanto en el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria como en el la sede judicial de la plaza de Maestranza, donde se encuentra el Decanato y el Juzgado de lo Social. La secretaria general de la Adminsitración de Justicia en nuestra ciudad, Josefa Vilar, puso de relieve que en efecto están tratando de corregir el problema surgido. De hecho, desde el lunes pasado, tanto el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria como la sede judicial en Maestranza se encontraban sin servicio de seguridad, ni por parte de la Guardia Civil ni por parte de servicios privados, como ocurre, por ejemplo, en los juzgados de lo Contencioso-Administrativo. En los servicios judiciales que operan en la antigua Comandancia de Obras de Maestranza se encuentran en su planta baja los servidores informáticos y el propio archivo del Decanato, lo que propicia que cualquier problema de seguridad que pudiera surgir tendría consecuencias imprevisibles. El magistrado juez Juan Domínguez Berrueta de Juan, decano de los jueces de Ceuta, es consciente del problema y así puso de manifiesto que había comunicado la contingencia a la Gerencia Territorial. Otro tanto hizo ayer, también formalmente, el secretario judicial de Vigilancia Penitenciaria, Manuel Pilar Gracia, incluso por escrito, ante la Gerencia Territorial. El propio magistrado de Vigilancia Penitenciaria, Ezequiel García, ha mostrado su preocupación. Según confirmaron, en esta sede judicial ubicada en el centro de la ciudad, el problema no es para pasarlo por alto. Hay que tener en cuenta que en las dependencias se tratan casi a diario casos de personas condenadas en firme, entre siete u ocho personas por día- amén de casos de libertad condicional, familiares, etcétera. Se ha dado el caso incluso que desde el lunes han habido persona sobre las que se dictaron órdenes de prisión. Así las cosas, los funcionarios no pueden hacerse cargo de la custodia de una persona que supuestamente puede darse a la fuga en cualquier momento. En cuanto a la sede judicial del Decanato, como está compartido el suelo con el Ministerio de Defensa, lo cierto es que se han producido problemas incluso de acceso. De hecho, el martes, a primeras horas de la mañana, funcionarios del Ministerio de Defensa echaron el cierre a la cancela de entrada, por lo que se pudieron vivir escenas esperpénticas, tal es el caso de un abogado que llamaba a gritos para que le abrieran. Se ha llegado a decir, desde fuentes del Ministerio de Justicia, que podría haber una solución, trasladando al funcionariado de la Gerencia, que se encuentran ubicados en la última planta del edificio, hasta la planta baja, colocar un fono’y que se ocuparan de abrir la puerta a las personas que quisieran acceder al interior para cualquier trámite o acto judicial. La situación quedó parcialmente paliada ayer cuando uno de los dos agentes de la Guardia Civil que están a cargo de la seguridad de la Audiencia Provincial y de los juzgados de lo Penal números 1 y 2, en el edificio Ceuta Center, fue trasladado a cumplir funciones de vigilancia habitual en el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, lo que supuso obviamente una merma en la seguridad de la principal sede judicial de Ceuta.
Ni seguridad oficial ni privada por falta de dinero
La situación no es cómoda para nadie. Magistrados, altos funcionarios de la Administración de justicia y funcionarios de rango medio están descontentos con la falta de medios que garanticen la seguridad. Por no hablar de los propios agentes, que declinaron hacer comentarios. Sólo la profesionalidad de los pocos que quedan garantiza que se pueda hacer frente a cualquier contingencia que pudiera ocurrir. Lo cierto es que desde la Gerencia Territorial de la Administración de Justicia de nuestra ciudad se están realizando gestiones para tratar de recuperar la normalidad en un servicio judicial esencial y que a su vez plantea problemas en el día a día que han de ser solventados a la mayor brevedad.m.g. Ésta era la imagen que ofrecía hasta ayer a mediodía la sede del juzgado de Vigilancia Penitenciaria en materia de seguridad.