Culpable y por unanimidad. Ese es el veredicto que ha notificado esta misma noche el jurado que fue elegido para determinar si el vecino de Ceuta Yousef Mohamed Lehrech, alias ‘Pastilla’, era el autor del asesinato de ‘Tayena’.
El jurado ha considerado que sí, que ‘Pastilla’ es culpable tanto de asesinato como de un delito de tenencia ilícita de armas. Ambas consideraciones han sido por unanimidad.
Para la Acusación Particular, ejercida por el abogado penalista de Salamanca, Elías Carcedo, ha sido una buena noticia ya que se han hecho valer los intereses de la familia de ‘Tayena’ que pedía durante este tiempo que se condenara al detenido por este crimen.
Las penas de prisión que se piden
Este lunes, tal y como adelantó El Faro, comenzó en Algeciras las sesiones de juicio bajo Tribunal de Jurado en la Sección 7ª. Hoy, se hizo entrega del objeto de veredicto a los miembros de este tribunal no profesional, que no han tenido dudas en la conclusión publicada de viva voz en la Audiencia.
La Fiscalía y la Acusación Particular solicitaban para el ‘Pastilla’ una pena de hasta 27 años de prisión, mientras que su Defensa sostenía que su cliente nada tenía que ver con ese crimen.
Es ahora la magistrada ponente que ha dirigido este juicio quien tendrá que dictar la sentencia con las penas de cárcel que se contemplen.
Lo que dijo el 'Pastilla'
Durante su declaración, Yousef Mohamed Lehrech situó los hechos en la vivienda en la que se encontraba con ‘Tayena’ y su pareja.
El acusado aseguró que en el inmueble había armas, pero que ninguna de ellas era suya.
Según explicó ante el jurado, ‘Tayena’ iba armado con una escopeta y afirmó que la víctima le amenazó con esa escopeta durante una discusión que ambos mantuvieron en el salón de la vivienda.
Reconoció que el enfrentamiento se prolongó durante unos minutos, pero negó que tuviera intención de acabar con la vida de ‘Tayena’.
El acusado insistió en que nunca tuvo intención de matar a la víctima y negó que lo hiciera. El jurado no le ha creído.
Se han cumplido estrictas medidas de seguridad con el acusado, ya que se temía que pudiera intentar una fuga como la que llevó a cabo desde la cárcel de Alcalá-Meco.







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