La Junta de Portavoces se ha reunido este jueves en Ceuta para, entre otros asuntos, determinar cómo se sentarán los diputados en el salón de plenos de la Asamblea, teniendo en cuenta que ya la semana próxima habrá dos sesiones fijadas para el martes y miércoles.
Tras no alcanzarse un acuerdo el pasado 30 de diciembre, después de que el diputado ya no adscrito Carlos Verdejo quisiera mantenerse en su lugar para desespero de Juan Sergio Redondo, este jueves se ha determinado cómo será esa colocación.
Los hasta 6 diputados no adscritos se sentarán en la última fila, como hasta ahora, y por orden de antigüedad en su elección de esta figura.
Así, Navil Rahal se sentará como hasta ahora, con Fidda Mustafa a su lado (son los más antiguos después de haber sido expulsados del grupo socialista). Le seguirá Teresa López (quien dejó Vox), a cuyo lado se sienta Hikma Mohamed (ex diputada del PSOE).
Verdejo y Duas, las nuevas incorporaciones a los no adscritos

Después ira situado Carlos Verdejo y a su lado Mohamed Ali Duas.
Verdejo presentó su renuncia a continuar en el Grupo Parlamentario Vox antes que Duas, quien lo hizo tras obtener la libertad bajo fianza dejando de ser diputado de MDyC, ya que ha optado por seguir manteniendo el acta.
Durante su periodo entre rejas con motivo de su detención en el marco de la Operación Hades, la red del narcotúnel, no renunció.
En la Junta de Portavoces se ha acordado el criterio de la antigüedad para determinar dónde se sienta cada uno de los diputados.
Cambio de posiciones de PSOE y Vox
Toda una bancada del foro plenario quedará para los diputados no adscritos cuyo número nunca había sido tan elevado en la Asamblea.
Al objeto de evitar polémicas entre Vox y Verdejo, se ha acordado, además, que los diputados socialistas se sienten dónde antes estaba el grupo de Redondo y este pase a posicionarse justo al lado de la Mesa.
Un intercambio de espacios que se ha acordado a propuesta del PSOE para desencallar la situación que se estaba generando ya que no se daba con la solución de poner fin a unas posturas que eran inamovibles entre los diputados implicados.






