Con motivo de la conmemoración del Día Mundial del Sida, este 1 de diciembre, El Faro de Ceuta publica una entrevista con el doctor Julián Domínguez, jefe del servicio de Medicina Preventiva, Salud Pública y P.R.L. del Hospital Universitario, que ha sido facilitada por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa).
-Doctor Domínguez, cada 1 de diciembre volvemos a hablar del VIH. ¿Qué significa este día para la comunidad sanitaria?
-El 1 de diciembre continúa siendo una fecha clave para recordar que el VIH es una infección crónica, tratable y prevenible, pero todavía asociada a desigualdades, diagnóstico tardío y estigma. Es un día para visibilizar que el VIH sigue causando cientos de miles de muertes y millones de nuevas infecciones en el mundo. No será posible eliminar el sida sin reforzar la prevención, el diagnóstico precoz y el acceso temprano al tratamiento. Las campañas actuales insisten en derechos, equidad y en el objetivo de cero muertes por sida, reclamando un compromiso político sostenido y servicios centrados en las personas y las comunidades.
-¿En qué punto nos encontramos respecto al diagnóstico y el tratamiento?
En España, alrededor del 92–93% de las personas con VIH están diagnosticadas; más del 96 % reciben tratamiento y aproximadamente el 90 % tiene la carga viral suprimida, cifras cercanas al objetivo 95–95–95 de ONUSIDA. Aun así, cerca del 45% de los nuevos diagnósticos siguen siendo tardíos, lo que se asocia a un peor pronóstico y a un mayor riesgo de transmisión.
"Es un día para visibilizar que el VIH sigue causando cientos de miles de muertes"
-¿Qué barreras explican que muchas personas sigan llegando tarde al diagnóstico?
-Las barreras incluyen la baja percepción del riesgo, el miedo al resultado, el desconocimiento de los recursos de prueba y el estigma asociado tanto al VIH como a la sexualidad. Desde el ámbito sanitario influyen la oferta irregular de test, la falta de tiempo en atención primaria y urgencias y la dificultad para implementar sistemáticamente las guías de diagnóstico precoz.
-Hablando de estigma, ¿sigue siendo uno de los grandes enemigos?
-Sí. El estigma continúa siendo uno de los principales obstáculos: se relaciona con retrasos diagnósticos, peor calidad de vida, menor adherencia y menor acceso a medidas de prevención. Afecta especialmente a hombres que tienen sexo con hombres, personas trans, trabajadoras sexuales, personas que usan drogas e inmigrantes. Persisten actitudes y prácticas discriminatorias tanto en la sociedad como en algunos entornos sanitarios.
"La transmisión heterosexual mantiene un peso relevante"
-En materia de prevención, ¿qué avances destacaría?
-Destacan la profilaxis preexposición (PrEP) oral diaria o a demanda, junto con nuevas formulaciones antirretrovirales de acción prolongada, como inyecciones semestrales en evaluación. También la profilaxis postexposición, el concepto “indetectable = intransmisible” y la prevención combinada: preservativo, PrEP, cribado de ITS y reducción de daños.
-¿Cómo están cambiando los hábitos de transmisión en los últimos años?
En España y Europa, la mayoría de nuevos diagnósticos se producen por vía sexual, especialmente en hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres. La transmisión heterosexual mantiene un peso relevante. La transmisión por uso de drogas inyectadas ha disminuido notablemente. Emergen patrones vinculados a apps de contacto y movilidad internacional.
-¿Qué papel desempeña la educación sexual?
-La educación sexual integral es fundamental. Cuando es continua, basada en evidencia y respetuosa con la diversidad, reduce conductas de riesgo, aumenta el uso del preservativo, mejora la demanda de pruebas y combate mitos y prejuicios sobre el VIH.
"La mortalidad y las nuevas infecciones han disminuido de forma sostenida"
-¿Qué retos afronta un hospital como el HUCE?
Los retos incluyen reforzar el diagnóstico oportunista en urgencias y hospitalización, asegurar circuitos ágiles de derivación a la unidad de VIH en Medicina Interna, y mantener equipos multidisciplinares con recursos adecuados. También son esenciales la coordinación con atención primaria, salud pública y la formación continua para reducir estigma institucional.
-¿Hay motivos para el optimismo?
Sí. La mortalidad y las nuevas infecciones han disminuido de forma sostenida. Los tratamientos actuales permiten una calidad de vida similar a la población general. Alcanzar cero muertes por sida y reducir nuevas infecciones para 2030 es viable si se mantienen la financiación, los enfoques basados en derechos y el liderazgo comunitario.
-Para cerrar, ¿qué mensaje daría a la población?
-Hacerse la prueba, iniciar el tratamiento de forma temprana y mantenerlo convierte el VIH en una infección controlada y evita la transmisión. Una persona con carga viral indetectable no transmite el virus por vía sexual. Cuidar la salud sexual, usar preservativo, PrEP o profilaxis postexposición, y combatir el estigma son responsabilidades compartidas. El VIH se combate con tratamiento, información y empatía.







Vuelve El Pelicula después de la Pandemia. Vuelve el condecorado con la Orden del Mérito Civil al mayor Película del Hospital Universitario de Ceuta.