Estaban los fariseos y los sacerdotes con vestidos preciosos, con una placa sobre el pecho y en la frente. Y allí se encuentran los doctores de la Ley. Entre el tumulto se observa un grupo de doctores, que ha trabado con otro grupo una disputa teológica. El primero está capitaneado por Gamaliel, junto a Hilel, anciano y casi ciego, que tiene puntos de vista teológicos más amplios que el otro grupo liderado por Sciammai, de intransigencia radical incomprensible.
Están hablando de la venida del Meshías y se apoyan en la profecía de Daniel. “Debe haber nacido ya, porque hace unos diez años se cumplieron las setenta semanas profetizadas, desde que se promulgó el decreto de la reconstrucción del Templo”. Sciammai: “Es verdad que el Templo ha sido reedificado, pero la esclavitud de Israel es mayor. Los profetas lo llaman “Príncipe de la Paz”, pero aún no existe en el mundo esa paz, ni siquiera en Jerusalem. El dominio enemigo llega hasta el interior del Templo. Desde el Fuerte Antonia anegarían de sangre cualquier intento de independencia”. Las disputas y cavilaciones continúan. De pronto, una voz de adolescente, dice:”¡Gamaliel tiene razón!” Todos miran a Jesús, que se abre paso. Muestra seguridad y aplomo, y Sus ojos centellean inteligencia. “¿Quién eres?”, le preguntan._ “ Un hijo de Israel, que vino a cumplir con lo que la Ley prescribe”. Sonríen con la respuesta intrépida y sin titubeos. _”¿Cómo te llamas?”.-“Jesús de Nazaret”. El grupo de Sciammai es un bloque de hielo, pero Gamaliel anima a Hilel a proseguir con las preguntas. –“¿En qué te apoyas para tener tanto aplomo?”, dice Hilel.”En Las profecías. Cuando Él nace Palestina y el mundo estaban en paz. Si hubiera estado el Imperio en guerras y revoluciones, Él no habría nacido. Cumplidas las sesenta y dos semanas más una, la terminación del Templo, el Mesías será ungido y se cumplirá la profecía de que el Pueblo no lo quiso. ¿Os acordáis de los Sabios de Oriente, que vieron la Estrella y que se posó en el cielo de Belén de Judá? A partir de Jacob ese lugar es señalado como nacimiento del Mesías, a través de Jacob, a través de David de Belén. Balam dice:”Una estrella nacerá de Jacob”. Los sabios de Oriente eran puros y de una gran fe. Por ello, sus ojos y oídos estaban iluminados, vieron la estrella y comprendieron su nombre:”Mesías”. Y se pusieron en camino para adorar a la Luz que había bajado al mundo”._ Sciammai:”Por tanto, el Meshías está muerto, pues Herodes mandó matar a todos los niños hasta dos años, en Belén y sus alrededores. Según las Escrituras, deberías saber:”Se ha oído un grito en lo alto…Raquel llora a sus hijos”. Los valles y colinas de Belén, que oyeron el grito y llanto de Raquel, que agonizaba, quedaron regados con el llanto de las madres sobre sus hijos muertos. Entre ellas, la Madre del Meshías._ “Te equivocas Rabí. El llanto de Raquel se convirtió en grito de júbilo, porque la Nueva Raquel dio al mundo al Benjamín del Padre Celestial. El Hijo que está a Su derecha, destinado a reunir al Pueblo de Dios bajo Su Cetro y a librarlo de una esclavitud mucho más dura”. Schiammai:”¿cómo lo hará, si lo mataron?”. Y Jesús responde: ”¿No has leído a Elías? Fue arrebatado en un carro de fuego. Por tanto, ¿no podría haber salvado el Señor a Su Emmanuel, para que fuese el Mesías de Su Pueblo? Él, que abrió el mar ante los ojos de Moisés, para que Israel pasase enjuto hacia su Tierra, ¿no habría podido mandar a Sus ángeles, para que salvasen a Su Hijo, a Su Mesías, de la ferocidad de los hombres? En verdad os digo :”El Mesías vive y está entre vosotros, y cuando llegue Su hora, se manifestará cual poderoso es”. La voz de Jesús llena todo el espacio. Sus ojos son ahora más brillantes. Extiende el brazo derecho con gesto imperioso. Es un Juez supremo.
Hilel:”¿Quién te ha enseñado estas cosas?”._ “No tengo Maestro humano. Es el Espíritu de Dios, la Palabra del Señor, que os habla por Mis labios”. Acércate, Muchacho, y mi esperanza y mi fe se avivarán. Y mi alma se iluminará ante el sol radiante de Tu alma”. Jesús se sienta entre Gamaliel y Hilel. Le prestan unos rollos; la gente se apiña para escuchar. La voz juvenil de Jesús resuena: ”¡Consuélate, pueblo Mío! Hablad al corazón de Jerusalem, consoladle, porque su esclavitud ha terminado…Se oye una voz de alguien que grita el desierto:”Preparad los caminos del Señor…¡Entonces aparecerá la gloria del Señor! Y dice Sciammai:”¿Lo ves, Nazareno? La esclavitud no ha terminado. Aquí habla de un precursor. ¿Y dónde está? ¡Disparatas!”_ “A ti y a otros como tú se dirige la invitación del Precursor. No verás la Gloria del Señor, ni comprenderás la Palabra de Dios, porque la vileza del corazón, la soberbia y la falacia, te impedirán ver y oír”._”¿Así hablas a Tu maestro?”,responde con rabia.
Jesús:”Así y así hablaré siempre hasta Mi muerte, porque sobre Mi ventaja personal está en el interés del Señor y el amor a la Verdad de quien soy Hijo. Y ¡oh rabí!, la esclavitud de la que habla el Profeta y Yo hablo, no es la que crees. Y la realeza, tampoco como te imaginas. Por los méritos del Mesías se verá el hombre libre de la esclavitud del Mal, que lo separa de Dios. Y la señal del Mesías estará en los espíritus libres. Todas las naciones inclinarán su cabeza, ¡oh, estirpe de David!, ante el Retoño nacido de ti, convertido en árbol que cubrirá toda la tierra y se elevará al Cielo. Cielo y tierra alabarán Su nombre y se arrodillarán ante el Ungido de Dios, el Príncipe de la Paz, que será consuelo del alma cansada. Imprimirá Su paternidad Celestial en el espíritu de los hombres con la Gracia infundida por los méritos del Redentor. El Santuario de Dios no será jamás abatido ni destruido”._”¡No digas necedades, Muchacho! Acuérdate de Daniel. Él dice que después de la muerte del Meshías, el Templo y la Ciudad serán destruídos por un pueblo que vendrá. ¡Tú dices que jamás será destruido! ¡Respeta a los Profetas!”
“En verdad te digo que hay Alguien más que los Profetas. Tú no lo conoces, ni lo conocerás, porque te falta voluntad. EL VERDADERO SANTUARIO jamás será destruido. Su Santificador resucitará a la Vida Eterna, y al final del mundo, vivirá en el Cielo”. Hilel: ”Díme Muchacho, Ageo dice que “vendrá el Deseado de las gentes…Grande será entonces la gloria de esta Casa…¿Se refiere al santuario del que hablas?”_ “Sí, Maestro. Y tu rectitud te lleva a la Luz. Yo te aseguro: cuando el sacrificio del Mesías se haya cumplido, vendrá a ti la paz, porque eres un israelita sin malicia”. Gamaliel:”Escúchame Jesús; la paz de la que hablan los Profetas, ¿cómo puede esperarse, si este Pueblo será destruido en la guerra? Dame también la Luz a mí”._”Recuerda Maestro lo que dijeron los que estuvieron presentes la noche del Nacimiento del Mesías. Los ejércitos celestiales cantaron ”Paz a los hombres de buena voluntad”. Pero este Pueblo no tendrá la paz, porque no tiene buena voluntad. Desconocerá a Su Rey, al Justo, al Salvador, porque los esperan como rey humano. Y el Mesías es Rey del corazón. Este Pueblo no lo amará, porque Su Mesías predicará lo que no se quiere oír. El Mesías no derrotará con carros y caballos. Derrotará a los enemigos del alma, que intentan apoderarse del hombre que el Señor creó, y así los llevará al infierno. Esa no es la victoria que espera Israel. Israel, por su mala voluntad, perderá la paz, padecerá por siglos y Su Rey será Rey de los dolores del que habla Isaías. Con violencia gritó Sciammai:”¡Blasfemas, nazareno! ¿Dónde está el Precursor?”
“Él está. Dice Malaquías:”Ved que envío a mi ángel a preparar delante de Mí el Camino y llegará a Su Templo el Dominador que buscáis. El Precursor ya está, como lo está el Mesías. Dios ha dispuesto que el Precursor se anticipe y cuando lo veáis, podréis decir “La Misión del Mesías ya ha empezado”. Muchos ojos lo verán y oídos lo oirán. Pero ni tú ni tus iguales lo reconoceréis. Le daréis muerte, a cambio de la vida que trae. De los miles de heridas que reciba, brotarán maldiciones para los deicidas y vida para los gentiles. ¡Oh maestro que ignoras!, será Rey de un Reino espiritual. La generación que traerá el Mesías dará verdadera vida a la humanidad”. Sciammai y sus discípulos:”¡Este Nazareno es Satanás!”-Hilel y los suyos:”Este es un Profeta de Dios. Tú serás Maestro del Pueblo de Dios”._” En verdad te digo que si muchos fuesen como tú, vendría la salvación a Israel. Pero no ha llegado Mi hora, a Mí me hablan voces del Cielo y en soledad las acojo hasta que llegue Mi hora. Después hablaré a Jerusalem y Mi suerte será la de los Profetas que ella lapidó y mató. Me someto como un siervo a la voluntad del Señor. “Estas piedras volverán a oír Mi voz y se estremecerán con Mis últimas palabras. Bienaventurados los que escuchen Su voz y crean en Dios. Que vuestro egoísmo no os domine. “He aquí a Tu siervo, Señor, que vino a hacer Tu voluntad y muero de ansias por realizarla”.
Extraído del “Poema del Hombre Dios” ,María Valtorta. Y de Profetas, Números y Exdras.





