Por mucho menos he visto entregar felicitaciones y medallas a policías locales. Sin embargo, lo que hizo mi compañero Javi Barranco pasó desapercibido, pese a que fue un auténtico acto heroico.
Hace ya más de dos años, en la Biblioteca Pública del Estado Adolfo Suárez, donde Javi presta servicio en el mostrador de atención al público, se produjo un incidente que pudo haber acabado en tragedia. Una mujer que asistía a un curso de auxiliar de biblioteca comenzó a atragantarse con un caramelo. El desconcierto y la incertidumbre se adueñaron del momento: nadie sabía cómo reaccionar. Nadie, salvo Javi.
Con rapidez, serenidad y eficacia, se situó detrás de la víctima y, con la maniobra adecuada, consiguió liberar las vías respiratorias. Aquella mujer recuperó el aliento y con él la calma. La vida, literalmente, le había sido devuelta en cuestión de segundos.
Cuando todo pasó, todavía impactado, le dije: “Javi, esto es para que te den una medalla, acabas de salvar la vida a una persona”. Él, con la humildad que lo caracteriza, me respondió: “Anda ya, he hecho lo que tenía que hacer”.
Pero lo cierto es que no todos lo hubieran hecho. He visto a funcionarios reclamar reconocimientos por acciones mucho menores, mientras que un gesto tan decisivo como este quedó en el silencio, sin agradecimientos públicos ni diplomas enmarcados.
Por eso escribo estas líneas. Porque en el Ayuntamiento, en la ciudad y en cualquier institución, lo que hizo Javi merece ser recordado y reconocido. Porque héroes como él —funcionarios discretos, comprometidos, que no buscan medallas ni titulares— son los que dignifican el servicio público.
Javier Barranco es, sin duda, de esos funcionarios de verdad, de los que ya van quedando pocos. Un gran compañero siempre dispuesto a ayudarte en lo que necesites. También es un gran servidor público que trata a los usuarios con el mayor respecto, profesionalidad y educación posible. Todo el mundo lo quiere y lo respeta.







Para pedir un reconocimiento a tu compañero tienes que desprestigiar los actos de la policía local? No lo entiendo
Dices la verdad es una excelente persona ,gran amigo de sus amigios y un gran profesional .
Criatura.....vale que quieras que a tu compañero, cuyas funciones de Policia son las de atender al publico en una biblioteca, le den una medalla o lo que a ti te parezca bien.
Pero dice muy poco de ti que desmerezcas a muchos funcionarios diciendo que "buenos" quedan muy pocos.Tu en que grupo te clasificas?
Quieras tu o no quieras lo que dice el artículo es que: " sin duda, de esos funcionarios de verdad, de los que ya van quedando pocos." Sí cada vez menos, sobre todo en el ayuntamiento.
Hay funcionarios buenos pero cada vez menos, abundan los que solo quieren figurar y hacer bien poco
Mira poco me faltan para hacer 40 años en el ayuntamiento, me "clasico" de los malos.
El funcionario del que hablo lo clasifico claramente de los buenos. Y muy prepado, es de categoría A-2. Una persona tal como la describo en el artículo.
Pues si te "CLASICAS" como de los malos, ve aprendiendo a escribir para ser menos malo, y explica que hace un trabajadorr social en una biblioteca atendiendo al publico.
Como tu comprenderas contestando desde el móvil y a un "simple anónimo" no me voy a molestar mucho en medir las palabras, las escribo como quiero, sin perder mucho tiempo contigo, pero ya que vas de maestro no se escribe "trabajadorr", se escribe trabajador.
Cuando quieras te pasas por la biblioteca y me invitas a un café. Si quieres puedes ir de uniforme, no hay problema, igualmente podemos hablar tranquilamente de los buenos y malos funcionarios del ayuntamiento. Tu juegas con ventaja, porque yo te he dicho que estoy entre los malos. ¿Tú que eres de grupo reducido de los buenos? Pues nada sin problema, será todo un placer ver a un funcionario de los buenos en persona.
Todo mi reconocimiento a Javi, el mundo necesita más personas como él.