Han transmitido numerosas peticiones que siguen sin resolverse desde hace tiempo
Entre Jáudenes, Independencia, Gran Vía y el Paseo de las Palmeras viven más de un millar de personas representadas por una asociación vecinal que ha solicitado que se tenga en cuenta por parte de la FPAV y de la Viceconsejería de Barriadas y Equipamientos Urbanos a la que se han dirigido en muchas ocasiones “con una actitud constructiva para trabajar juntos por la mejora del vecindario pero nos hemos encontrado con que no nos escuchan”. El presidente vecinal, Alfonso Conejo, reconoce que en servicios como el de la limpieza y la situación de las calles y demás “no podemos quejarnos en absoluto”, pero recuerda que “nos sentimos frustrados porque proponemos cosas y nos encontramos con que no nos hacen caso y si realmente va a seguir esta actitud quizá lo mejor sea dejar el cargo porque parece inútil”. Quizá “haber dejado el cargo como secretario de la federación haya provocado ésto pero he solicitado reunirme para explicar una serie de peticiones en plena sintonía porque no debe causarse ningún prejuicio a los vecinos y parece que nadie me ha escuchado”. Los ejemplos salpican la conversación. En la plaza del Padre Perpén, los vecinos se reunieron con los responsables para trasladarles las propuestas e iniciativas en las que los niños eran los grandes protagonistas. “Incluso con la ayuda de aparejadores incluimos en el proyecto una pista para que jugaran al fútbol de 20x20 pero colocaron una fuente y no hicieron caso de ninguna propuesta”. Propusieron además unos juegos infantiles “seguramente más baratos y de mejor calidad que los que colocaron en la otra esquina” que a día de hoy “están rotos en su mayoría y que generan un ruido del que los vecinos no dejan de quejarse”. La falta de zonas de recreo les llevó a plantear la posibilidad de poder habilitar una sobre la Basílica Tardorromana pero tampoco hubo respuesta. Habla claro porque se siente “impotente a pesar de querer seguir trabajando por la zona” pero si las cosas “siguen por este camino tendré que convocar una reunión y que sea otra persona la que defienda el interés de los vecinos si es que van a escucharla”. Insiste en apostar por la “buena sintonía” para conseguir los mismos beneficios para el vecindario y aprovecha para recordar las quejas de los comerciantes de Vitori Goñalons, que han demandado mejoras de alumbrado y han denunciado el caos circulatorio de la calle, la entrada a la ciudad. Además, Alfonso Conejo ha recordado que son muchos los vecinos que le han trasladado su preocupación por la inseguridad que se ha producido “un repunte de robos y malestar derivado de esta situación”.






