La Policía Nacional dio ayer otro golpe al crimen organizado en la ciudad autónoma con la detención al otro lado del Estrecho del apodado ‘Piolín’ tras alrededor de un año en busca y captura, doce meses en los que los agentes de la Jefatura Superior no han dejado de trabajar para conseguir arrestar a una persona considerada uno de los líderes de las dos bandas enfrentadas por el control de las actividades ilícitas en Ceuta.
Los integrantes de la Udyco en la ciudad, que han soportado todo tipo de presiones durante este tiempo, han completado de forma plausible su labor a la espera de lo que decida la Justicia sobre el detenido.
Los mandos de la Policía Nacional se comprometieron a no cejar en su empeño de perseguir a los responsables de la ola de violencia que se desencadenó en abril del año pasado tras el asesinato de un adolescente a la salida del Príncipe Alfonso a bordo de una motocicleta y han cumplido su propósito, por lo que las Fuerzas de Seguridad en general y este Cuerpo en particular en este caso deben recibir el reconocimiento que merecen.
Se trata de una nueva prueba de la confianza que debe mantener la ciudadanía en el trabajo de los agentes que tienen encomendado el mantenimiento de la Seguridad Ciudadana, un trabajo difícil especialmente en contextos como el de Ceuta que tiene que ser escrutado con tiempo, paciencia y responsabilidad, algo especialmente complejo de reclamar a las víctimas directas de los sucesos que han convulsionado la ciudad con muertes incluidas, pero que es condición indispensable para obtener éxitos en favor del interés general como el cosechado ayer.






