El economista e innovador catalán Emilio Duró ofrece en la ciudad una conferencia que asombra al masivo público asistente por su creatividad, ironía, profundidad y capacidad para transmitir sentimientos
Aunque usted, respetado lector, creyera levantarse en una ciudad de amanecer azul y sol esplendoroso, como sucediera en la víspera, estaba en un nebuloso error, confundido tal vez por el sueño arrastrado de la noche. Nada de cielo limpio ni de mañana de paseo por el parque.
Nada de eso porque ayer arrampló, llevándose todo cuanto pillaba en el camino por delante, un huracán de día de tempestad, de origen catalán, y de futuro incierto que obliga a preguntarse, otra vez, a quien lo conocía y a quien lo acaba de descubrir ¿adónde irá ese ventarrón enfurecido de aire fresco, se diría que incluso gélido, que corresponde al nombre de Emilio y al apellido de Duró?
Fue el gran protagonista de la ‘Jornada sobre emprendimiento’, algo que los ciudadanos sabían de antemano, aupados por los videos que comienzan a correr por las redes sociales y televisiones acerca de las energéticas teorías y frases de aliento made in Duró, y como prueba de ello valga algunas de las perlas pronunciadas por el catalán en su larga y jugosa intervención: “No existe una realidad sino que existe tantas realidades como personas”; “Cuidado con el tonto innovador, es mejor copiar a un listo que innovar una tontería”; “Nada de lo que vemos existe, todo es imaginación”; “El ser humano es el único animal que puede manipular la mente para crear una realidad”; “Para encontrar la pareja ideal hay que poner razón al corazón, es decir, buscar personas con el cien por cien de compatibilidades a través de internet y no seguir adelante con el amor pasional porque ese dura seis meses”; “No lleguéis a finales de la vida solos”; “Un niño hace lo que ve, portaros bien con él, tocarlos porque si no se mueren”.
Hagamos un alto en el camino, paralicemos en la medida de lo posible la ristra de ideas, videos exquisitos, reflexiones de Duró para dejar constancia del papel del público asistente: pocas veces en los últimos tiempos una ponencia había despertado tanto interés en la ciudad. La gente que abarrotaba un espacioso salón del Hotel Ulises, atendía, como si la vida se fuera en ello, con enorme interés cada comentario del catalán, concediendo espacio cada pocos segundos a la sonrisa inteligente y a la carcajada incontenible.
Porque hay algo en Duró que atrae a la gente aún antes de que escriba en una pizarra de papel blanco, cuente historias empíricas, ponga vídeos, analice aspectos concretos de economía, sociología, filosofía, suelte chascarrillos como si de Buenafuente se tratara o siente cátedra disfrazado de un filósofo y líder de masas versión 2.0, un algo desconocido que jamás puede intuirse, que no se sabe por dónde puede venir pero que tiene que ver con el gris panorama y la gran depresión por la que atraviesa España en tal punto de la Historia.
“Vivimos mejor que antes”; “Os miro y no veo a un público con cara de hambre”; “La sociedad actual se queja de todo y a cualquier hora cuando y aún con la mínima parte de lo que ahora tenemos si mi abuelo levantara la cabeza, lo fliparía”; “Las personas optimistas viven más que las tristes”; “Fui a ver a un psicólogo de la Diagonal de Barcelona y a la media hora estaba animándolo yo porque el hombre estaba hecho polvo”; “La felicidad no es conseguir los sueños, es perseguirlos”.
Un chute de optimismo, pues. Ésa es la clave del éxito Duró, lo que conforma esa órbita de admiración que se sitúa rotando alrededor del licenciado en ciencias económicas, del estricto hombre de chaqueta, corbata y maletín, que también existe en el catalán.
Otra prueba de la energía que tanto seduce al alicaído ciudadano de la España de nuestros días: “Yo contrato a las personas que suben con ganas las escaleras no a ese que va peldaño a peldaño arrastrándose como un zombi”.
En este sentido, el empresario –y agitador social– valoró que la solución “de muchos de los problemas económicos y estructurales no pasa, desde luego, por un comité de sabios de sesenta años sino por jóvenes, de ahí que haya que ser valientes y darle cancha a los chicos que salen de las carreras”. Asimismo, Duró expresó la importancia “de juntar a un chico con un buen jefe en el primer trabajo que tenga porque, al igual que sucede con los niños, que copian lo que ven hacer a sus padres, los becarios harán lo mismo que hacen los que les dirigen”.
Para tener más energías, Duró, que también ofreció una clase sobre salud, dijo que “todo el futuro pasa por hacer deporte una hora al día porque da oxígeno al cerebro; por comer bien, pocas cantidades racionadas ocho veces al día; por leer de todo y tener muchas ganas de aprender y de vivir la vida; y por...”
...En este momento, media hora después de las dos de la tarde, hora en que estaba programada no ya el final de la ponencia sino de la propia clausura del curso, a cargo del director de PROCESA, José Diestro Gómez, Duró proseguía inyectando su particular chute de energía y optimismo que arrancó una gran carcajada a los ceutíes que asistieron a escucharle además de una larga reflexión empujada por un huracán catalán y duradero.
“En tiempos de incertidumbres también hay oportunidades”
A las doce del mediodía pronunciaba las primeras palabras el presidente Vivas en la inauguración oficial de la ‘Jornada sobre emprendimiento’, celebrada en el céntrico ‘Hotel Ulises’ y lo hacía dejando, desde el principio, muy en clara la posición acerca del espíritu emprendedor “siempre necesario y más en tiempos de encrucijada” porque en “momentos de incertidumbre, sacrificios y frustraciones también hay oportunidades”, valoró el presidente. Asimismo, Vivas explicó que fomentar el espíritu emprendedor es “alentar voluntades que no se resignan ni conforman, una circunstancia esencial para afrontar el futuro y procurar una estructura económica sólida, estable y que permita generar empleo”. El presidente también recordó el trabajo que viene realizando la Ciudad para mejorar la actividad productiva, haciendo hicapié en el apoyo “singular” que exige la creación de pequeñas y medianas empresas para “allanar el camino” desde que una persona decide montar un negocio hasta que hace realidad su idea. “Es bueno para el conjunto de la sociedad porque esa actividad generará empleo”, continuó Vivas, quien a las “recetas técnicas” para salir de la crisis sumó “ilusión, esperanza, optimismo, sensatez para buscar el equilibrio, audacia para ser más competitivos y generosidad en el esfuerzo para ser más productivos”, finalizó.
“Con el invento que ha sido premiado, peligra la figura tan emblemática del camarero”
Caras que mezclaban ilusión y satisfacción, semblantes todos ellos de los ganadores de la quinta edición de los ‘Premios Ideas innovadoras empresariales’, entregados en la mañana de ayer.
“Estamos muy contentos”, dicen casi a la vez Javier Barrientos Bencandil, Manuel Jiménez Mesa y Tomás Rodríguez Sánchez, triunfadores del certamen, “porque aunque sabíamos que nuestro proyecto era bueno, también éramos conscientes de que somos informáticos y no empresarios, al menos por el momento”, matiza uno de ellos, mientras posa con un diploma acreditativo, concretamente el concerniente a la categoría educativa, titulado ‘‘Pick–Food’, dotado con un incentivo económico de 3.000 euros. “Este dinero”, indica Javier, “vendrá bien, junto con el extra conseguido por los diplomas para poder seguir avanzando en nuestros proyectos e intenciones que ahora mismo son poner en funcionamiento el sistema premiado, un método ‘software’ por el que pretendemos que se pueda pedir la comida mediante una única aplicación de móvil sin necesidad de estar en un restaurante o esperando a que el camarero nos atienda, ya que se trata de llegar al sitio elegido y tener el plato de comida en la mesa”, explican admitiendo que “la figura emblemática del camarero casi sobraría”. Toda vez que, estudiados y evaluados la totalidad de las candidaturas, el jurado resolviera, por unanimidad, conceder los premios, también se estimó que en la categoría ‘Emprendedores’, el proyecto ganador resultara ‘Ahuyentador de aves’, representado por Mohamed Abdel-lah Hamed’, quien también accedió al estrado para recibir un reconocimiento por su método ideado para espantar aves molestas.
¿Quién es Emilio Duró?
Emilio Duró es licenciado en Ciencias Económicas y Máster en Dirección de Empresas, además de Consejero Externo en empresas como Adolfo Domínguez, o directivo de Martini Rossi y otras empresas. Sus intervenciones, como la de ayer en Ceuta, suelen estar dirigido a emprendedores, futuros empresarios o universitarios, así como a cualquier interesado en el tema. Duró es uno de los personajes que más se están dando a conocer últimamente por internet. Ejemplo de optimismo e ilusión, se carateriza por ser un excelente conferenciante y hay quien dice que sería un excelente escritor de libros de autoayuda. Con una vitalidad desbordante existe una paradoja que da que pensar. Su madre murió de depresión, es decir, tiene un gen que le predispone a ser depresivo. Es por esto por lo que toda su vida se ha dedicado a preservarse de ese mal y el resultado es un hombre que parece que vive a mil revoluciones por minuto. Extraordinario ‘coach’ empresarial, una de sus frases más repetidas es “lo peor que hay es un tonto motivado”. Un buen reclamo el de este ponente que no dejó a nadie indeferente.









