Ceuta registró durante 2025 un total de nueve delitos de odio conocidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, una cifra que sitúa a la ciudad autónoma como el segundo territorio con mayor tasa de incidencia de España, con 10,77 casos por cada 100.000 habitantes, frente a los 8,42 registrados en 2024 y los 3,61 de 2023.
A propósito del Día Internacional para Contrarrestar el Discurso de Odio, este 18 de junio, los datos oficiales del Ministerio del Interior reflejan un incremento interanual del 28,5% en los hechos conocidos, al pasar de siete en 2024 a nueve en 2025 y la serie histórica del último lustro muestra una subida progresiva. Así, en 2021 se contabilizaron dos delitos de odio, con una tasa de 2,39 casos por cada 100.000 habitantes y en 2022 solo se registró un hecho. A partir de ese momento se anotaron tres casos en 2023, siete en 2024 y nueve en 2025. En términos porcentuales, los registros de 2025 multiplican por nueve los de 2022 y triplican los de 2023.
El perfil de los delitos de odio en Ceuta durante el último año presenta una distribución diferente a la de ejercicios anteriores. El antisemitismo fue la categoría con mayor número de hechos conocidos, con tres casos registrados. Le siguieron la disfobia (delitos motivados por el rechazo o discriminación hacia personas con discapacidad) y la ideología, con dos expedientes cada una. Además, Interior contabilizó un delito por racismo o xenofobia y otro incluido en el apartado de resto de incidentes.
El aumento del antisemitismo destaca especialmente dentro de la evolución reciente, ya que en 2024 no se registraron hechos bajo esta categoría, mientras que en 2025 pasó a ser la principal causa de los delitos de odio conocidos en Ceuta. Esta tendencia coincide con el incremento observado a nivel nacional en este ámbito, donde los ataques antisemitas experimentaron uno de los mayores crecimientos porcentuales.
Las victimizaciones registradas en Ceuta durante 2025 fueron cinco. Esta cifra es inferior al número de hechos conocidos porque un mismo incidente puede generar varios registros policiales o no coincidir exactamente el número de casos con el de personas afectadas. Las víctimas se distribuyeron entre antisemitismo, disfobia, ideología, racismo o xenofobia y resto de incidentes, con un caso en cada categoría.
Sin detenciones por parte de las Fuerzas de Seguridad
La actividad policial derivada de estos incidentes no se tradujo en detenciones o investigaciones durante 2025. El informe del Ministerio del Interior recoge cero personas arrestadas en Ceuta por delitos de odio en ese ejercicio, frente a las dos registradas en 2024 por hechos relacionados con creencias o prácticas religiosas y las dos de 2021 por racismo o xenofobia.
En cuanto a la resolución de los casos, dos de los nueve hechos conocidos fueron esclarecidos, lo que supone un porcentaje del 22,2%. Ambos correspondieron a delitos relacionados con antisemitismo y racismo o xenofobia. En 2024, cinco de los siete casos fueron resueltos, según consta en el informe de Interior consultado por este periódico.
En el contexto nacional, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad registraron en 2025 un total de 2.417 infracciones penales e incidentes de odio, la cifra más elevada desde el inicio de la serie estadística en 2014. El dato supone un aumento del 23,6% respecto a 2024.
Los delitos por racismo y xenofobia continúan siendo los más numerosos en el conjunto del país, con 934 hechos, un 16,1% más que el año anterior. En segundo lugar, aparecen los relacionados con orientación sexual e identidad de género, con 571 registros, mientras que los motivados por ideología ocupan la tercera posición con 241 casos y un incremento del 64%.
Más infracciones en el entorno digital
Entre las categorías con mayores aumentos porcentuales destaca la islamofobia, con un crecimiento del 133%, seguida de la disfobia, que aumentó un 90%, y el antisemitismo, con un incremento del 86,5%. En este contexto, Ceuta presenta en 2025 una combinación de varias tipologías que coinciden con algunas de las tendencias observadas en el conjunto de España.
También se observa una creciente presencia del entorno digital como escenario de estos delitos. El informe estatal señala un aumento significativo de los episodios de islamofobia en internet, donde los casos crecieron un 450%. Las plataformas digitales se han convertido en un espacio relevante para la propagación de mensajes discriminatorios que pueden derivar en actuaciones policiales.
Respecto a la forma en que se producen estos hechos delictivos, las amenazas y las lesiones son las conductas más frecuentes en España, con 446 y 441 casos respectivamente. A continuación, figuran la promoción de la discriminación, con 319 hechos; los daños, con 119; y las injurias y tratos degradantes, con 113 expedientes cada uno.
La tasa de Ceuta, de 10,77 delitos de odio por cada 100.000 habitantes, queda por encima de la mayoría de comunidades y ciudades autónomas y solo es superada por Melilla, que alcanzó 21,89 casos. Sin embargo, el tamaño de la población de las dos ciudades autónomas hace que pequeñas variaciones en el número de incidentes tengan un impacto elevado en los porcentajes.
No obstante, los números de Ceuta en las estadísticas del Ministerio del Interior en los últimos cinco años revelan una tendencia ascendente, aunque con volúmenes absolutos todavía reducidos.






