El hallazgo de estas personas fue posible gracias a un gran despliegue policial enmarcado en un plan de choque destinado a localizar a personas indocumentadas en la zona de Melilla La Vieja y los alrededores de este barrio, tal y como apuntó la Benemérita en nota de prensa.
Cien agentes
El despliegue comenzó en torno a las 7:30 horas y en él participó un total de cien efectivos, entre agentes de la Benemérita y de la Policía Local. Se llevaron a cabo batidas en las escolleras del puerto, la ciudadela y otros lugares cercanos donde se tenía conocimiento de la ubicación de menores extranjeros no acompañados y otras personas que habían accedido de forma irregular a la ciudad. Muchos estaban ocultos en las múltiples cuevas y lugares recónditos que existen en la zona.
Los menores de edad, al considerar que se encuentran en situación de desamparo y en riesgo de exclusión social, pasarán a disposición de la Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma, con conocimiento de la Fiscalía de Menores.
Por otra parte, los adultos fueron trasladados a la Comandancia de la Guardia Civil para proceder a su plena identificación a través de sus huellas dactilares y comprobación de antecedentes, tanto policiales como penales, y posteriormente fueron conducidos a la Jefatura de Policía Nacional para la aplicación de la vigente Ley de Extranjería.
En el dispositivo establecido participaron, por parte de la Guardia Civil, de forma coordinada un helicóptero, la embarcación del Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS), efectivos del Grupo Cinológico con un perro detector de personas y patrullas de Seguridad Ciudadana, mientras que la Policía Local aportó efectivos del Grupo de Prevención y Reacción (GPR), con apoyo de guías y perros.
El delegado del Gobierno señaló que para el desarrollo de esta operación fue fundamental “el efecto sorpresa” y detalló que entre los inmigrantes interceptados no había subsaharianos, solamente marroquíes y argelinos.
Imbroda ya anunció “actuaciones por sorpresa”
La intervención se produce tan sólo cuatro días después de que el presidente Juan José Imbroda anunciara que se iban a llevar a cabo “actuaciones sorpresas” en la zona, muy frecuentada por inmigrantes que carecen de documentación y que se refugian en los fuertes a la espera de una oportunidad para subir ocultos a un barco que les conduzca a la península.
El pasado miércoles, cuando Imbroda visitó Victoria Grande, señaló el Gobierno local tenía conocimiento de la presencia de menores extranjeros no acompañados por los alrededores. Asimismo, este periódico pudo comprobar ese mismo día que dentro del antiguo recinto militar había ropa y otros enseres que indicaban que dentro del mismo dormía gente de manera habitual. Tan sólo un día después, se llevó a cabo una batida por los fuertes, tal y como publicó El Faro el pasado jueves.
El presidente anunció que se aumentaría la seguridad para que no se volvieran a repetir incidentes como la agresión a un funcionario del cementerio de La Purísima el pasado viernes, aunque, por cuestiones de seguridad, no detalló qué actuaciones se iban a llevar a cabo.
El incremento de inmigrantes por esta parte de la ciudad autónoma también está afectando a Melilla La Vieja, donde buscan refugio a la espera de subir como polizones al barco.







