Agentes de la Guardia Civil interceptaron en la mañana de ayer a cuatro inmigrantes subsaharianos que ocupaban una pequeña lancha a motor. La embarcación fue localizada entre Benítez y Calamocarro, erigiéndose en un modo de pase que llamó la atención a las unidades del Instituto Armado por lo poco común del mismo.
El grupo -formado por tres varones y una mujer- fue trasladado al puerto deportivo, en donde recibieron ropa y calzado además de ser atendidos por Cruz Roja, sin que la entidad humanitaria decidiera el traslado de alguien al Hospital ya que todos estaban en buen estado de salud. Interceptada la pequeña lancha saltaron todas las alarmas, ya que el modo de pase ha sorprendido a las fuerzas de seguridad. Se baraja la posibilidad de que dicha embarcación haya sido robada previamente para ser facilitada, previo pago, a los inmigrantes. No obstante este extremo intentaba ser confirmado por la Benemérita, que ha abierto una investigación al respecto.
De igual manera se sospechó que los subsaharianos pudieran ser residentes del CETI que intentaban salir de la ciudad de esta forma, algo que fue negado por el centro a la Guardia Civil cuando ésta requirió las oportunas comprobaciones y se comprobaron las huellas de los indocumentados sin que ninguna estuviera registrada en las bases de datos, ni las internas del CETI ni las que comparten Policía y Benemérita. Las fuerzas de seguridad intentan aclarar la escala seguida por este grupo que, a diferencia de otros casos, pretendían el pase a plena luz del día y utilizando un tipo de embarcación que les ha tenido que suponer un importante desembolso económico.






