Como consecuencia de la falta de ventilación en el Museo del Revellín y la supuesta mala praxis a la hora de utilizar productos que llevan químicos puse una denuncia ante la Inspección del Trabajo.
La denuncia la interpuse porque considero que la falta de ventilación, tanto natural como mecánica, así como el uso de productos que llevan químicos (ambientadores, insecticidas en espray, etc.) fueron los causantes de que contrajera una patología poco conocida como es la Sensibilidad Química Múltiple (SQM). Así lo escribe también en su informe la alergóloga de la Seguridad Social aportado en la denuncia, después de leer el peritaje emitido por una médica especialista en SQM.
Tanto con explicaciones personales que facilité en la denuncia y ampliación de denuncia, como en los informes aportados, debería haber tenido suficiente información el inspector del trabajo Jorge, sobre todo lo relacionado con la Sensibilidad Química Múltiple (SQM). En caso de quedarle dudas, bien podía haber recabado información de la mejor forma que hubiese creído conveniente, que para eso es inspector del trabajo y tenía que emitir un informe.
No parece que le quedase muy claro el tema de la SQM ni con lo que yo le expliqué en la denuncia, donde creo quedaba bien claro, ni tampoco en los informes médicos que aporté.
Digo que no le debió de quedar claro, porque en su primer informe nada más empezar nombra la SQM como si fuese una enfermedad respiratorio y no como un Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple, enfermedad que se encuentra dentro de las enfermedades del sistema central.
Este tipo de equivocación, en mi opinión, creo que desacredita el informe que emite, pues está confundiendo claramente la enfermedad por la que pongo la denuncia y la intención de relacionarla con el puesto de trabajo (que es el causante), pues no tiene nada que ver una enfermedad con la otra ya que se adquieren de forma muy diferente. Una enfermedad y la otra son completamente diferentes.
Después de poner una reclamación (ampliación de denuncia) por no estar conforme con la actuación que en parte ha tenido el inspector en su informe, entre otra de las cosas el mismo reconoce en su informe final que se ha equivocado en la enfermedad, pero no creo que haya servido de mucho, porque se viene a reiterar más o menos en casi todo lo que escribió en el primer informe, con lo cual, bajo mi punto de vista de poco vale.
Podría añadir bastantes más cosas con las que discrepo con el informe emitido por el inspector del trabajo y la forma de trabajar de la Inspección de Trabajo, pero considero que no merece la pena, porque como inspector bien concluye en su informe, tendrá que ser el juzgado de lo social el que dicte una sentencia, pues él a pesar de todos los informes presentados y después de tardar meses en emitir un informe no llega prácticamente a ninguna conclusión que merezca la pena y lo deja en mano del juzgado de lo social. Su intervención creo que de nada ha servido, esa es mi opinión.







La sensibilidad química múltiple no es una enfermedad respiratoria, es una enfermedad adquirida, crónica y multisistemica que puede afectar a todos los sistemas del organismo, entre ellos el respiratorio. En esta patología se altera el equilibrio de los tres principales sistemas del organismo: sistema nervioso central, sistema inmunitario y sistema endocrino. Los enfermos, con las exposiciones a productos químicos, pueden presentar síntomas no solo a nivel respiratorio sino en cualquier parte de su organismo, incluso puede variar la sintomatología con cada producto químico, es decir, se trata de una enfermedad compleja, con síntomas diversos, variables en gravedad, intensidad, frecuencia y duración. Y una de sus características, es que sustancias químicas similares pueden originar síntomas diferentes incluso en una misma persona.