El Ingreso Mínimo Vital (IMV) cerró el ejercicio 2025 con una implantación consolidada en Ceuta. Los datos oficiales del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones reflejan que durante al año pasado la prestación registró incrementos tanto en el número de beneficiarios como en el volumen económico que percibieron.
A diciembre de 2025, el IMV estaba presente en 3.066 hogares de Ceuta, ya que cada solicitud se concede a una única unidad de convivencia. Esto supone que ha habido un aumento en el número de familias con derecho a esta ayuda del 16,6%, ya que hace un año era de 2.556, lo que quiere decir que ahora hay 510 hogares más con derecho al Ingreso Mínimo Vital que hace 12 meses.
Estas prestaciones ofrecen cobertura a 12.416 personas, que son las que integran las citadas 3.066 unidades familiares. En términos interanuales, el número de beneficiarios aumentó en 185 personas respecto a diciembre de 2024, cuando el sistema alcanzaba a 12.231 ceutíes.
El 66% de los titulares son mujeres
Desde el punto de vista económico, la cuantía media mensual por hogar en Ceuta alcanzó los 595,83 euros en diciembre de 2025. Esta cifra se sitúa por encima de la media estatal y responde tanto al tamaño medio de los hogares como al efecto de los complementos asociados, especialmente el de ayuda a la infancia. El importe bruto de la nómina mensual destinada al IMV en Ceuta superó los 1,9 millones de euros.
El perfil de los titulares de la prestación confirma tendencias ya consolidadas. El 66 % de las personas titulares del IMV en Ceuta son mujeres, frente a un 34 % de hombres. Esta feminización del sistema es especialmente visible en los hogares monoparentales, donde las mujeres concentran la práctica totalidad de los casos.
La edad media de quienes solicitan esta prestación se sitúa ligeramente por debajo de los 45 años (44,7), lo que indica una alta presencia de población en edad activa con dificultades estructurales de acceso al empleo. Así, solo hay seis beneficiarios con menos de 24 años; 616 se sitúan entre los 24 y los 35; en la horquilla de 35 a 45 años se registran 1.084 personas; 871 entre 46 y 55 años; de los 56 a los 65 se anotan 436 prestaciones; y solo 52 llegan a solicitantes con más de 65 años.
Los menores suman el 44% de los beneficiarios
Uno de los elementos que revela el balance anual es el peso de los menores. En diciembre de 2025, más del 44 % de las personas beneficiarias del IMV en Ceuta eran menores de edad. Además, 2.572 hogares percibían el complemento de ayuda a la infancia, que beneficiaba a 5.622 niñas y niños, con una cuantía media cercana a los 147 euros mensuales por menor.
Si se amplía la mirada al conjunto del periodo transcurrido desde la puesta en marcha del IMV, el volumen acumulado es significativo. Desde junio de 2020 hasta diciembre de 2025, más de 5.100 personas han solicitado la prestación y han estado de alta en el sistema durante algún momento, ya que se trata de un programa temporal, en función de la situación laboral de los hogares.
Todo ello ha supuesto que unas 20.000 personas se han beneficiado del Ingreso Mínimo Vital en Ceuta desde que se implantó, ya sea como titulares o como integrantes de una unidad de convivencia.
Consolidación del programa tras el despegue inicial
La evolución histórica muestra un crecimiento muy intenso entre 2020 y 2022, coincidiendo con el impacto económico de la pandemia y la ausencia de mecanismos estatales de garantía de ingresos previos. A partir de 2023, el sistema entra en una fase de estabilización, con ajustes progresivos derivados de revisiones de ingresos, cambios en la composición familiar y mejoras en los sistemas de control administrativo.
El balance del último año ratifica que el IMV en Ceuta ha dejado atrás la etapa de despliegue inicial para convertirse en una prestación estructural para las familias que lo necesitan. El Ingreso Mínimo Vital es una ayuda del Gobierno central para proteger a las personas que viven en riesgo de pobreza. Persigue la prevención de la exclusión social y facilitar que quien los reciba pueda encontrar un empleo.
De los 3.066 titulares de esta ayuda estatal en Ceuta, 2.639 son de nacionalidad española, mientras que 425 se ha concedido a personas que residen en la ciudad pero que tienen pasaporte de otros países.
Falta de información
Entre los problemas existentes en el acceso al IMV, la falta de información es uno de los principales. Según un informe de Cáritas, un 29,9% de los hogares en situación de pobreza severa manifiesta no haber recibido ninguna información sobre esta ayuda, una cifra notablemente inferior a la registrada para el conjunto del Estado (52,7%). Asimismo, también hay un 12% de familias que no tiene los datos suficientes para cursar la solicitud.
Además, gran parte de los hogares con pobreza severa que no recibe el IMV en Ceuta declara haber registrado la prestación, pero ha obtenido una denegación. En concreto, se trata del 19,5% de los casos. Asimismo, el 21,1% declara no haberlo intentado porque considera que no cumple con los requisitos.
Ceuta cuenta, según Cáritas, con una cobertura comparativamente elevada del Ingreso Mínimo Vital que alcanza al 81,1% de las personas en situación de pobreza severa, un porcentaje que contrasta con el 50,1% de España. El IMV coexiste en la ciudad con el Ingreso Mínimo de Inserción Social (IMIS), cuya cobertura también ha aumentado en los últimos años. Ceuta presenta una cobertura del IMV que ronda el 10% de los hogares y que es 2,8 veces superior a la del conjunto del Estado (3,4%).







Tres mil vividores y vividoras Esas paguitas son la ruina de España. Nadie quiere trabajar, trabajo hay, pero es mejor cobrar la paguita, y hacer chapuces bajo cuerda.
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