El Ministerio de Sanidad de Marruecos ha anunciado recientemente la suspensión cautelar de varios miembros del personal del Hospital Hassan II de Agadir después de que al menos ocho personas fallecieran en la unidad de maternidad del centro hospitalario por supuesta negligencia médica.
Las trágicas muertes han provocado una ola de protestas y manifestaciones en varias ciudades del país, donde exigen responsabilidades y mejoras sanitarias inmediatas.
Según un comunicado oficial difundido por la agencia de Marruecos MAP, el Ministerio ha concluido una investigación interna a cargo de la Inspección General de Sanidad y remitirá sus resultados a la Fiscalía para la apertura de un proceso judicial.
Las autoridades aseguran que el objetivo es “depurar responsabilidades y evitar que hechos tan graves se repitan”.
Protestas frente al hospital
Las manifestaciones comenzaron frente al propio hospital, donde centenares de personas se concentraron para denunciar las muertes y la mala atención médica recibida en el centro, apodado ya por los vecinos como el “hospital de la muerte”.
La indignación se multiplicó tras la difusión en redes sociales de un vídeo viral en el que un hombre suplicaba ayuda para su sobrina de tres meses, afectada por espina bífida y sin recibir tratamiento adecuado. El testimonio se convirtió en símbolo del colapso del sistema sanitario marroquí.
Reformas urgentes para la sanidad en Marruecos
El ministro de Sanidad, Amín Tahraui, que visitó el hospital el pasado 30 de septiembre, destituyó a varios responsables y anunció medidas de emergencia para reforzar la atención sanitaria.
Sin embargo, partidos de la oposición e incluso miembros del bloque de gobierno advirtieron que la crisis trasciende la situación en Agadir, reflejando un problema estructural en el sistema de salud pública.
El Ministerio de Sanidad marroquí ha defendido su plan de reformas centrado en la generalización de la cobertura médica y la creación de agencias regionales de salud.






