La creciente e insólita ola de inseguridad ciudadana que está asolando nuestra ciudad tiene sobrecogida y atemorizada a la población. La sensación de la ciudadanía es que el Gobierno ha perdido el control de la situación y la delincuencia se mueve con plena libertad poniendo en grave riesgo la integridad física de todos.
Dos asesinatos en apenas dos meses a plena luz del día, en lugares muy transitados por la población, han hecho saltar las alarmas, excepto para el máximo responsable en esta materia, el delegado del Gobierno, que cuyas bravatas ya suenan a sarcasmo y cuyas explicaciones suenan cada vez más a burla.
La ciudadanía está indignada y hastiada de tanta desidia y tanta incompetencia. Los gobernantes no puede esconder la cabeza debajo del ala por más tiempo. Es preciso actuar con firmeza y determinación, y hacerlo de inmediato. Caballas exige al delegado del Gobierno el diseño y desarrollo de un Plan de Emergencia sobre Seguridad Ciudadana, que acometa todas las líneas de actuación posibles tendentes a recuperar la seguridad como un derecho esencial de los ciudadanos.
Caballas muestra públicamente su disposición a colaborar y apoyar a la Delegación del Gobierno en cuantas actuaciones sean pertinentes en orden a esta finalidad; pero advierte de que no va a tolerar la pasividad. Cuestionaremos al Gobierno en el Congreso de los Diputados, y estudiaremos la posibilidad legal de que prospere una querella contra el delegado del Gobierno por “dejación de funciones con riesgo para la vida de las personas” sin este asunto no se aborda con el rigor que, justamente, demandan a gritos los ceutíes.






