Al Partido Popular no le ruboriza ser el más hipócrita del patio de recreo que tienen montado los políticos. Parecen disfrutar con ello. Saben lo que hacen. De hecho, todos han vivido las auténticas barbaridades que los de la gaviota han permitido con la política migratoria en Ceuta. Que vengan ahora exigiendo lo que ellos no hicieron resulta indecente.
Marlaska tiene mucho que callar. Interior ha convertido la política de fronteras en un auténtico caos. Pero que esto lo venga a denunciar un partido como el PP es un insulto a todos los que hemos conocido la forma en la que ellos gestionaban la política migratoria.
Los senadores del PP denuncian falta de refuerzos estructurales, poniendo sobre la mesa el repunte de entradas. Quieren saber además los datos reales de los inmigrantes interceptados y los que intentan llegar a Ceuta. Se atreven a criticar, a reclamar transparencia cuando ellos fueron los reyes del mambo en eso de mentir y ocultar datos.
Aquí teníamos un campamento en Calamocarro en donde el PP hacinaba a los inmigrantes. No los acogía, los hacinaba y además ponía en riesgo a los agentes encargados de controlar aquello. Esos peperos, padres de los protestones de ahora, no solo ocultaban las cifras de hacinados en tiendas en donde hubo todo tipo de contagios y enfermedades, sino que además tenían la poca vergüenza de negar las informaciones reales publicadas.
Lo que pasaba en la valla allí se quedaba, ocultaban las cifras de absolutamente todo en unos tiempos en los que arrojaban hasta bebés con tal de que pudieran cruzarlos a Ceuta.
Eran madrugadas de cientos y cientos de intentos de entrada. De pateras que salían por todos lados. De políticas inexistentes, de desprecio a cualquier tipo de plan, pero de auténtica persecución a quienes luchaban por la verdad. Fueron criminalizados y perseguidos los que ayudaban, allí estaba el padre Béjar y las monjas Vedrunas. El PP ordenó que se publicaran mentiras sobre ellos porque ayudaban a los inmigrantes. Luego comulgaban y se codeaban con otros curas disfrazados de oenegés porque no eran molestos.
Dicen también los senadores del PP que hay que pedir responsabilidades a un gobierno que no ha sabido anticiparse a las entradas de inmigrantes y pregunta sobre los protocolos de coordinación entre Guardia Civil, Salvamento Marítimo y servicios de emergencia.
Lo pregunta el PP, el mismo que mandaba en tiempos del 6F. Ese capítulo lo tendrán más fresco.
Es indecente que se juegue políticamente con la inmigración, que se reclame ahora a unos lo que otros no hicieron y que además les importe bien poco esta vulgar exposición ante los medios.







Soy testigo de aquellos dias de calamocarro, donde el pp no queria saber nada de los imigrantes, solo unos pocos dabamos la cara, si la moto de la carmen echarri hablara....