Doce bomberos, dos vehículos, una cuba y 3.500 litros de agua fueron necesarios para sofocar las llamas provocadas en el interior de un garaje situado en la Avenida Virgen de África, al lado de la mezquita de Muley el Mehdi. La llamada al SEIS se produjo en torno a las siete de la mañana y, según las primeras hipótesis manejadas tras el paso por el lugar de la Policía Científica, todo apunta a que la causa del siniestro pudo deberse a un cortocircuito y no a otros motivos relacionados con el vandalismo.
Hasta el lugar, además de las dotaciones de Bomberos, acudieron unidades de la Policía Local y Nacional. En el interior quedaron afectados por las llamas una nevera y diversos enseres que se guardaban en un almacén dentro del garaje además de una motocicleta.
Aunque se produjo una gran concentración de humo dentro del garaje, no fue necesario el desalojo de personas el edificio. Tan solo, a modo de precaución, se les instó a colocar toallas húmedas debajo de la puerta, para evitar la entrada de humo sobre todo en las plantas inferiores más cercanas al garaje, de dos plantas.
En torno a las diez y media de la mañana terminaron las tareas, quedando el garaje abierto de par en par para la salida de humo. Tal y como confirmaron desde el SEIS no se ha producido ningún daño estructural. Agentes de la Policía Científica hicieron ayer su trabajo para aclarar que no hay agente externo alguno detrás de este episodio, confirmando así lo que, en apariencia, ya se presume. Los vecinos podían usar ayer con normalidad el garaje.






