Bomberos y Policía acudían a primera hora de la mañana de ayer hasta el aparcamiento subterráneo de la plaza de los Reyes, después de que un vehículo estacionado sufriera un incendio de manera fortuita. Debido al aviso recibido, la alarma estuvo garantizada ya que se temía lo peor. Finalmente los Bomberos no llegaron ni a apagar el incendio y su labor consistió en controlar el episodio provocado garantizando que no volviera a prender. Fue rápida la actuación de los trabajadores del parking.






